23 de septiembre de 2026

LA OLA ES AGUA. THICH NHAT HANH.

Desde una perspectiva histórica, la ola parece tener un comienzo y un final. Puede ser, comparada con otras, más alta o más baja. Puede ser más o menos hermosa. Y puede existir o no existir; es decir, puede ser en este momento, pero no en otro. Pero sabemos que solo conectando con la ola más profundamente podremos tocar el agua. El agua es la otra dimensión de la ola, su última dimensión.

Si la ola es capaz en sí misma de contactar con el agua, si puede vivir simultáneamente la vida del agua, entonces no tendrá miedo alguno a las nociones de comienzo y final, nacimiento y muerte, ser y no ser. El estado sin miedo le aportará estabilidad y alegría. Su verdadera naturaleza es la naturaleza del no nacimiento y de la no muerte, del no conocimiento y del no final. Esa es la verdadera naturaleza del agua.
Nosotros somos como la ola y también tenemos una dimensión histórica. Decimos que comenzamos en cierto momento y que acabamos en otro. Creemos que ahora existimos y que antes de nacer no existíamos, pero si somos más estables y libres, podemos llegar a conectar con nuestra verdadera naturaleza, con nuestra última dimensión. Y al conectar con esa dimensión última, nos libramos de todas las nociones que tanto nos han hecho sufrir.
La ola ha sido, es y será siempre agua e ir y venir no son más que construcciones mentales. Nacimiento y muerte e ir y venir no son más que conceptos. Por ello, cuando establecemos contacto con el estado de no-nacimiento y de no-muerte, el miedo se desvanece.
Extraído del libro “Miedo”, de Thich Nhat Hanh.

Cita con la vida. Charla de Thay, Thich Nhat Hanh, del 6 de julio de 2014.
https://www.youtube.com/watch?v=ctkEClHh4rA
 

13 de septiembre de 2026

SHUNRYU SUZUKI. EL ENVEJECIMIENTO COMO PRÁCTICA ESPIRITUAL (V). LEWIS RICHMOND. SACERDOTE ZEN.

Ante la espontánea pregunta de qué pasa cuando morimos, Shuryu Suzuki dijo: “Tranquilo, porque no pasará nada”.

Lo vi morir lentamente. Yo era joven y estaba consternado; nunca había visto a nadie apagarse lentamente. Lo asombroso es que él seguía siendo el mismo de siempre. Reía, bromeaba, paseaba por los alrededores de nuestro centro zen saludando a la gente que se le acercaba y hablaba tranquilamente cuando se tropezaba con alguno de nosotros.
Yo no paraba de pensar cuándo cambiaría, cuándo admitiría aquel horror que estaba a punto de producirse. Nunca lo hizo. Al llegar aquella última mañana, llamó a su discípulo principal. Cuando éste entró en la habitación de Suzuki, el maestro lo miró por última vez, exhaló un último y largo suspiro, y no volvió a respirar.  
Eso fue todo. No sucedió nada especial, porque así es como vivió Suzuki durante toda su vida. Estaba preparado para que cada exhalación fuera la última. 
Cuando llegue la hora, espero poder descansar en la conciencia con su misma sencillez y tranquilidad.




6 de septiembre de 2026

FRANCO BATTIATO Y LA BÚSQUEDA ESPIRITUAL.

“La música que se acerca al silencio es la más cercana a Dios.
 
El silencio es mi condición natural y mi forma de entender la vida. El silencio significa entender lo sagrado de la vida.
 
Suelo ir de vez en cuando a Túnez. Una de las visiones más hermosas que existe es el desierto. No se puede entender lo que hay dentro, porque aparentemente no hay nada, pero hay un sentido de paz, de misterio.
 
Diría que (el sufismo) lo abracé por una cuestión de cercanía, por ese tipo de iluminación que te invade cuando te das cuenta de que has encontrado exactamente lo que estabas buscando… En otras palabras estoy vinculado al sufismo porque he descubierto que mi mundo interior es absolutamente el mismo que el de los místicos sufís.
El sufismo vive en esta paradoja: hacer la vida normal del trabajador y al mismo tiempo buscar la vía mística.
 
Tengo mi propia espiritualidad, mi propia búsqueda de la ascesis, soy un hombre espiritual, pero no tengo parroquia. Ninguna religión me identifica”.
 
Y te vengo a buscar
https://www.youtube.com/watch?v=6WV9kBO4UiA&list=RD6WV9kBO4UiA&start_radio=1
 
“Me siento como una persona extremadamente religiosa… He recorrido los monasterios de todo el mundo, desde Japón hasta la India y en Occidente. Soy un proletario del espíritu, y lo que he encontrado pertenece a todos.
 
El sentido de nuestra existencia terrenal es crecer, llegar a ser seres completos y volver a la unidad”.
 
La sombra de la luz
https://www.youtube.com/watch?v=frT7VaOmmH4&list=RDfrT7VaOmmH4&start_radio=1
“Es una canción que construí pieza por pieza, dentro de una situación de gran calma compositiva. Es un intento de comunicar los temas del alma en un lenguaje corriente. Hoy tengo esa pretensión: componer cantos sagrados.
Creo que esta canción es la cúspide de mi producción.
A principios de los noventa estaba tocando un armonio, improvisando, y la primera frase que me vino a la mente, que no pensé sino que me vino de arriba, fue “Defiéndeme de las fuerzas contrarias”. Apenas acabé de cantar esta frase me detuve. Al día siguiente me vino otra frase. Fue una cosa que duró más de veinte días, casi un mes. El resultado es una canción se llama “La sombra de la luz”, una de las cosas más bellas que he escrito. Y ahí entendí que había una comunicación trascendente.
 
Me gusta cuando canto con una atmósfera un poco espiritual y veo al público que sintoniza perfectamente, esto me interesa más que los aplausos. El aplauso es un ritual. Estoy bien conmigo mismo, no porque me guste mi persona, sino porque el silencio es mi condición natural y mi forma de entender la vida. El silencio significa entender lo sagrado de la vida. Esto es muy interesante. Las cosas materiales carecen de interés para mí”.
 
En la madrugada del 18 de mayo de 2021 a las 5,30 horas fallece Battiato en su casa de Milo, Sicilia. Su amigo Francesco Messina que estuvo a su lado lo recuerda así: “Franco ha dejado este mundo con una sonrisa. Estaba sereno y preparado”.
 
Mi testamento
https://www.youtube.com/watch?v=X93zeJS-RBw&list=RDX93zeJS-RBw&start_radio=1
Un verdadero legado de espiritualidad y de enseñanzas escrito en una canción, tiene mucho de autobiográfico y con su forma de pensar. Después de hacer este disco, un periodista le preguntó cuál sería el legado o testamento que querría dejar y contestó de forma concisa y tajante: “La honestidad”
 
Franco Battiato y la búsqueda espiritual. Antonio García Martinez. Mandala Ediciones.

30 de agosto de 2026

MAGOS Y MÍSTICOS DEL TIBET. ALEXANDRA DAVID-NÉEL.

Louise Eugénie Alexandrine Marie David, más conocida por su seudónimo Alexandra David-Néel, fue una orientalista, cantante de ópera, periodista, exploradora, anarquista, espiritualista, budista y escritora franco-belga.

Viajera indomable, Alexandra David-Neel falleció el 8 de septiembre de 1969 a la edad de cien años. Fue la primera occidental que entró en la ciudad prohibida de Lhasa, la capital del Tíbet, cuando ésta era aún inaccesible a los extranjeros.
Alexandra David-Néel fue nombrada lama y durante su apasionante existencia escribió más de treinta libros acerca de religiones orientales, filosofía y, por supuesto, sobre sus viajes.
 
"Aquel comienzo del día puede aclararnos el carácter de la vida monástica lamaica. En él encontramos las asociaciones heterogéneas que la asamblea matutina deja presentir: filosofía sutil, mercantilismo, espiritualidad elevada, persecución encarnizada de placeres mundanos. Elementos diversos, tan estrechamente mezclados, que en vano se esfuerza uno por separarlos completamente.
Los novicios, educados entre tales corrientes de influencias contrarias, ceden a una u otra, según sus tendencias y la dirección de sus guías
La educación clerical tibetana consigue una pequeña selección de letrados, gran número de holgazanes torpes, de amables y joviales gozadores de la vida y pintorescos vagabundos, más algunos místicos que pasan su vida en las ermitas del desierto en continua meditación.
Sin embargo, la mayor parte de los miembros del clero tibetano no pertenece clara y exclusivamente a una u otra de estas categorías. Más bien llevan ocultos, en potencia al menos, cada uno de esos caracteres. Es evidente que la pluralidad de personajes en un solo individuo no es exclusiva de los lamas del Tíbet, pero la poseen en alto grado, y por eso sus discursos y su conducta son continua fuente de sorpresas para el observador.

Hoy en día, sin embargo, debemos buscar a los místicos y a los magos fuera de los monasterios. Para evitar una atmósfera demasiado impregnada de preocupaciones terrenas, han emigrado a lugares más retirados, de acceso difícil, y el descubrimiento de ciertas ermitas está erizado de dificultades”.
 
Extraído del libro “Magos y místicos del Tíbet”. Alexandra David-Néel.
 




Alexandra David-Neel: Primera exploradora francesa en Lhasa — Documental histórico — AMP:

16 de agosto de 2026

SENDAS DE OKU. MATSUO BASHÔ.

En 1689 Bashô inicia la peregrinación 
que relata en Oku no Hosomichi. Tenía 45 años y el viaje duró dos años y medio, aunque el texto tiene por materia sólo los seis primeros meses. Sendas de Oku es un haibun, es decir, un relato de viajes que combina la prosa poética y el haiku. Es prosa con sabor a haiku.

Así comienza el libro:              
"Los meses y los días son viajeros de la eternidad. El año que se va y el que viene también son viajeros. Para aquellos que dejan flotar sus vidas a bordo de los barcos o envejecen conduciendo caballos, todos los días son viaje y su casa misma es viaje. Entre los antiguos, muchos mueren en plena ruta. A mí mismo, desde hace mucho, como girón de nube arrastrado por el viento, me turbaban pensamientos de vagabundeo. Después de haber recorrido la costa durante el otoño pasado, Volví a mi choza a orillas del río y barrí sus telarañas. Allí me descubrió el término del año; entonces me nacieron las ganas de cruzar el paso de Shirakawa y llegar a Oku cuando la niebla cubre cielo y campos. Todo lo que veía me invitaba al viaje, para esperar ahí el día de la salida”.     
 


Silencio.                                                             
La voz de la cigarra                                          
penetrar las rocas.
Sendas de Oku (Oku no Hosomichi /おくのほそ道) de Matsuo Bashô: 

https://www.youtube.com/watch?v=33CzyW_JFZQ&list=LL&index=5&t=1781s
                                                         
                                         
 

31 de julio de 2026

EL SENDERO QUE LLEVA A LAS MONTAÑAS. JOAN HALIFAX.

Todos poseemos una geografía que puede transformarnos. Por eso viajamos a lugares lejanos. Consciente o inconscientemente, necesitamos renovarnos en territorios nuevos y salvajes. Necesitamos reencontrarnos con nosotros mismos a través de tierras desconocidas. Para algunos, estos viajes de transformación se emprenden de forma intencionada y consciente. Son peregrinaciones, ocasiones en las que la Tierra nos sana directamente. 
 
Para mí, y para muchos otros, la peregrinación ha sido una forma de indagación en acción. Si bien suele haber un destino específico al que ir en peregrinación, lo importante es el viaje en sí. En una ocasión, durante una dokusan (entrevista zen) con Richard Baker Roshi, le hice la siguiente pregunta: «Al ir al templo, se toma el camino. Al entrar en el templo, se abandona el camino. ¿Qué significa esto?». Sin dudarlo, respondió: «Joan, el camino es el templo».
 
Durante milenios, la humanidad ha recorrido la Tierra con un espíritu inquisitivo. Han cantado a través de ella como seres vivos, ofreciéndose a sí mismos, sus pasos, sus voces y sus oraciones como actos de purificación que les abrieron una experiencia de conexión. Ya sean los huicholes de México que viajan anualmente a Wirikúta, los aborígenes australianos, cuyas rutas de canto conectan sueños a lo largo de millas de kilómetros, los peregrinos hindúes que se dirigen a la Madre Ganges o a la Morada de Shiva, o los peregrinos budistas que reconstruyen la vida de Buda visitando los bosques y montañas, los pueblos y aldeas donde nacieron, realizaron sus enseñanzas y falleció, la peregrinación es un recuerdo en el tránsito del tiempo y el espacio sagrado.
 
Las montañas han sido durante mucho tiempo un lugar de peregrinación, sitios donde los pueblos se han sentido humildes y fortalecidos. Son símbolos del Centro Sagrado. Muchos han viajado a ellas para encontrar la energía concentrada de la Tierra y comprender la fuerza del espacio sin obstáculos. Al observar una montaña a la distancia o al rodearla, podemos ver su forma, conocer su perfil, contemplar su entorno. Cuanto más nos acercamos a la montaña, más se desvanece. La montaña comienza a perder su forma a medida que nos acercamos. Su cuerpo comienza a extenderse sobre el paisaje, perdiéndose en sí misma. Al ascender la montaña, esta continúa desvaneciéndose. Se desvanece en el detalle de cada paso. Su cima se entierra en el espacio. Su cuerpo se entierra en la respiración.
 
Al llegar a la cima de la montaña, podemos preguntarnos: ¿Qué se ha conseguido? ¿La cima? ¿Una vista panorámica? Pero la montaña ya ha desaparecido. Al descender, podemos preguntarnos: ¿Qué se ha conseguido? ¿El descenso? Cuanto más nos acercamos a la montaña, más se desvanece. Cuanto más nos acercamos a la montaña, más se hace presente.
 
La comprensión de la Montaña llega a través de los detalles de la respiración. La Montaña aparece en cada paso. La Montaña vive entonces dentro de nuestros huesos, dentro del latido de nuestro corazón. Se yergue como una madre inmensa en la atmósfera de nuestras mentes. La Montaña reúne a los ancestros en forma de nubes. Cielo, Tierra y Humano se encuentran en la lluvia del pasado. Cielo, Tierra y Humano se encuentran en los vientos del futuro. La Madre Montaña es una puerta de nacimiento que une lo de arriba y lo de abajo. Es una casa de oración. Es una montaña. La Montaña es una montaña.
 
Las montañas son veneradas no solo por sus cualidades, sino también por su efecto en quienes se relacionan con ellas. Refugiarse en ellas, peregrinar a ellas, caminar a su alrededor o ascenderlas ha sido durante mucho tiempo una forma para que el chamán y el budista purifiquen y alcancen la esencia de la montaña. La superficie del paisaje interior y exterior, de lo de arriba y lo de abajo, se encuentran en la esencia de la montaña. El sentido del lugar se confirma en la esencia de la montaña. El espíritu del lugar se confirma cuando la montaña se funde con el paisaje de la mente. Así, se venera a las montañas.
 
Algunos nos sentimos atraídos por las montañas como la luna atrae la marea. Tanto los grandes bosques como las montañas viven en mi interior. Me han enseñado, me han humillado, me han purificado y me han transformado: el monte Fuji, el monte Shasta, el monte Kailash, el Schreckhorn, el Kanchenjunga. Las montañas son moradas de ancestros y divinidades. Son lugares donde se descubre, se crea, se adquiere y se gasta la energía. Las montañas son también símbolos de la verdad perdurable y de la búsqueda humana del espíritu. Hace mucho tiempo me dijeron que pasara tiempo con las montañas.
Extracto del libro “La oscuridad fructífera”, de Joan Halifax.
thedewdrop.org
 
Into the Heart of the Mountain.
Este documental, dirigido por Annegré Bosman, visualmente magnífico y emocionalmente conmovedor, narra una íntima peregrinación con la Clínica Nómada —un equipo de profesionales de la salud occidentales, nepalíes y tibetanos— para brindar atención médica gratuita en las regiones más remotas del Himalaya. La maestra zen y activista social Joan Halifax, de casi 80 años, pasa 28 días recorriendo largas y arduas distancias, compartiendo sabiduría y consejos prácticos con su equipo y fomentando el intercambio cultural y espiritual con las comunidades a las que sirven. También se dirige directamente a la cámara para exponer verdades incómodas sobre la igualdad de género y la profunda indignación que despierta en ella al observar comportamientos cada vez más egoístas y dañinos en nuestras sociedades. Al igual que Joan, la película inspira un anhelo de paz y un impulso hacia la acción positiva a través del servicio, la generosidad y la valentía.


NOMADS CLINIC, Into the Heart of the Mountain - OFFICIAL TRAILER By Nature Films: 
https://www.youtube.com/watch?v=U6EzVATrzDY&t=9s
 
Se  puede ver (es en inglés sin subtítulos) en esta web por 6 €.
https://watch.eventive.org/intotheheartofthemountain/play/671618c5f0025b006e38c1ce/67161a7eb37f9e00d6bf1e1e

19 de julio de 2026

RAM DASS. FRANK OSTASESKI.

Ram Dass dijo una vez: "Después de muchos años de someterme al psicoanálisis, enseñar psicología, trabajar como psicoterapeuta, tomar medicinas, ir a la India, ser yogui, tener un gurú y meditar; hasta donde sé, no me he librado de una sola neurosis. De una sola. Lo único que cambió es que ya no me definen. Invierto menos en mi personalidad, así que me es más fácil cambiar. Mis neurosis no son ya grandes monstruos. Ahora son como pequeños duendes a los que invito a tomar el té”.           

Las cinco invitaciones. Frank Ostaseski.

     

Ram Dass. 1976, Aspen (subtitulado en español)
https://www.youtube.com/watch?v=gWAZFuz_mFc&t=237s


Richard Alpert, más conocido como Ram Dass, es una de las figuras culturales más importantes de los años sesenta y setenta. En los años sesenta, tanto él como Timothy Leary, ambos psicólogos, fueron expulsados ​​de sus puestos como profesores de la Universidad de Harvard por experimentar junto con sus estudiantes los efectos de las drogas psicodélicas. En 1967 Alpert viajó a la India donde conoció al que se convertiría en su gurú, Neem Karoli Baba, a quien Alpert llama “Maharaj-ji, y se convirtió al hinduismo. Fue su gurú quien le dio el nombre de Ram Dass, que significa siervo de Dios. En 1971 escribió el afamado libro Be Here Now (se puede descargar en internet en pdf). Desde que sufrió un derrame cerebral en febrero de 1997 estuvo viviendo en su hogar en Maui, en las islas Hawai, de donde no salió desde 
el 2004, profundizando su práctica espiritual, 
que se centra en el amor y su idea de fusionarse 
con su entorno y con todos los seres vivos.
Ram Dass falleció el 22 de diciembre del 2019.