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18 de mayo de 2020

UN CURSO DE MILAGROS. SU EXTRAÑO ORIGEN.


El libro “Un curso de milagros” comenzó a escribirlo una tal Helen Schucman, psicóloga norteamericana, en 1965, quien afirmó que Jesús comenzó a hablarle un día y dijo: “Este es un curso de milagros. Por favor, tome notas”. El dictado continuó durante los siguientes siete años. Lo que no dijo Helen es en qué idioma le habló Jesús. ¿En arameo? ¿En inglés? Qué extraño. Helen Schucman estuvo vinculada al presbiterianismo, aunque aseguró ser atea. Sus padres eran judíos no practicantes. Su madre estuvo interesada en la Teosofía. Antes de 1965 Helen había tenido “sueños” extraños, visto “luces” y oído “voces”. Por eso, para aclarar su naturaleza, visitó al hijo de Edgar Cayce (famoso médium estadounidense). 

Como el nombre del libro indica, “Un curso de milagros” está organizado como un recurso de enseñanza. Consta de tres libros: El Texto, que tiene 754 páginas, el Libro de ejercicios, con 522, y el Manual para el Maestro, con 100. En total 1376 páginas, 176 más que la Biblia. Cuesta 36€. Utiliza terminología cristiana, como Jesús, Dios, Padre, Espíritu Santo, milagro, perdón, cielo, infierno, pero con un significado muy diferente, alejado de la teología cristiana. Su enseñanza se basa en una mezcla de gnosticismo cristiano y “AdvaitaVedanta”, que pongo entre comillas porque no me consta que en el libro se cite a los grandes maestros Advaita, como Shankara, Ramana Maharshi o Nisargadatta Maharaj. El libro es algo parecido a una fusión entre la “Biblia” y los “Upanishads”.

Si se busca en internet opiniones de personas que han hecho el Curso se encuentran de todo tipo. Están los que se muestran encantados, que afirman que les ha cambiado su vida. Por ejemplo, Eckhart Tolle , a quien valoro, tiene el libro en alta estima; incluso impartió una charla sobre el libro, que se puede encontrar en youtube. Y los desencantados, que afirman que el curso no les ha aportado gran cosa y que más les parece un sistema de adoctrinamiento. Algunos llegan a afirmar que el libro es un auténtico manual de programación y disociación de la realidad cotidiana. Y es que con solo leer el título de la primera lección ya te haces una idea clara del potencial disociativo del libro:
Nada de lo que veo significa nada.
Unos cuantos titulos mas de lecciones en la misma linea:
Mis pensamientos no significan nada.
He inventado el mundo que veo.
No soy un cuerpo. Soy libre.
La enfermedad no es sino otro nombre para el pecado. La curación no es sino otro nombre para Dios. El milagro es, por lo tanto, una invocación que se le hace a Él.
La enfermedad es una defensa contra la verdad.
La salvación es lo único que cura.
Lo que sufre no forma parte de mí.

En la actualidad hay un montón de gente impartiendo cursos de UCDM, que lo han profesionalizado y viven de ello. Según parece esta nueva “Biblia” (la encuadernación del libro le da este aspecto) new age también necesita de “maestros, profesores y guías espirituales” que interpreten y expliquen el libro a sus alumnos. Lo que por lo visto no dictó “Jesús” a Helen es el precio de los cursos. Esto se echa a faltar.

Leí hace tiempo una cita de un reconocido psiquiatra, Thomas Szasz, que decía: “Si tú hablas con Dios eres una persona religiosa, pero si Dios habla contigo eres un esquizofrénico”. No sé, yo no soy psiquiatra y tampoco creo en el espiritismo, pero lo que le ocurrió a Helen Schucman me suena bastante a esto, o si no, a un grave problema de disociación, en el que una parte de su personalidad, su yo gnóstico cristiano y "advaita", le dictó un libro a su yo ateo. No se me ocurre otra explicación sensata. También podría ser una versión del Síndrome de Jerusalem, que se da en algunos peregrinos de la Ciudad Santa que se identifican con personajes bíblicos, como el Mesías, y se ponen a predicar en la calle. Este síndrome se define como un trastorno disociativo histérico.Los enfermos adoptan otra personalidad que, posteriormente, no serán capaces de recordar. En el caso de Helen, predicó por escrito.

“Un curso de milagros” tiene un extraño origen y, curiosamente, la gente interesada en el libro y en los cursos pasan por alto todo esto, incluido Eckhart Tolle , como si fuera tan normal. Este no es muy caso. Yo no he leído el libro ni he asistido a un curso del mismo, ni pienso hacerlo, por tres motivos: primero, porque ya solo el título del libro me echa para atrás, segundo, porque para mí su origen ya lo descalifica, y tercero, sus 1375 páginas. Así que como no lo he leído, solo los títulos de las lecciones, no puedo hablar de su contenido. Además, en cuanto a cristianismo, me quedo con el Jesús original, el del sermón de la montaña, y con San Juan de la Cruz, y en cuanto a advaita, me quedo con Ramana Maharshi, Nisargadatta Maharaj y Mooji.

El origen de este libro me recuerda al libro de los mormones. También a Joseph Smith, el fundador de esta iglesia, se le apareció en diferentes ocasiones, primero Dios, después de Jesucristo y luego un ángel para indicarle el lugar donde encontraría enterrados unos manuscritos en planchas de oro que había escrito Jesucristo tras visitar América tras su resurrección. Delirante ¿verdad? Y es que solo en EEUU suceden estas cosas tan extrañas.

Y para terminar, una noticia anecdótica:
Hace aproximadamente un año (2013) una asociación de cristianos alemanes publicó en su página web varios pasajes del libro UCDM. Como consecuencia la Fundación para la Paz Interior les interpuso una demanda por haber infringido los derechos de copyright. Para la asociación existía un vacío legal que no dejaba claro a quién pertenecían los derechos de autor del libro. Schucman afirmaba que el autor había sido Jesucristo y que ella se había limitado a transcribir su dictado, por lo tanto el copyright de la obra dejaba de ser válido.
Con todo, la Fundación para la Paz Interior decidió llevar el caso a una corte de Fráncfort, que finalmente falló a su favor. Según el dictamen de los jueces está claro que la autora de la obra es Schucman y no Jesucristo. «El estado mental del autor es irrelevante, por lo que se considera propietarias legales de una obra a personas con perturbaciones mentales, en trance o bajo hipnosis», dice la sentencia.

Muy interesante este vídeo, en el que interviene Miguel Perlado, reconocido experto en sectas, titulado UN CURSO DE ¿MILAGROS?:                                   
https://www.youtube.com/watch?time_continue=6&v=j9QsxqXocBE&feature=emb_logo

También este otro, de Carlos Sanz Andrea, psicólogo clínico de Zaragoza, titulado UN CURSO DE MILAGROS ¿ES PELIGROSO?:

https://www.youtube.com/watch?v=XIMkerUuAX4

Muy buena esta entrada del blog de Carlos Sanz dedicada al tema:
https://www.psicologoenzaragozablog.com/2017/10/un-curso-de-milagros-suenos-de-miedo-y.html



3 de mayo de 2020

EVASIÓN ESPIRITUAL Y CREENCIAS NUEVA ERA.


La espiritualidad de consumo rápido cuyo paradigma son los fenómenos como El secreto. Algunas de sus características más escandalosamente vulgares, como esas raciones de sabiduría recalentada servidas como comida rápida tipo “No te lo tomes como algo personal”, o “Lo que te molesta de alguien, en realidad sólo es algo que te molesta de ti”, o “Todo es una simple ilusión”.


Por mucho que se presente la evasión espiritual como un atajo, no es más que un rodeo, un desviarse de lo que verdaderamente importa, que explota la mentalidad de “comida rápida” e inmediatez tan extendida en la cultura contemporánea. Divinidad servida por la ventanilla del coche con patatas fritas orgánicas y “subidones” fáciles de tragar.   

La evasión espiritual puede ser bastante sofisticada intelectualmente, pero a veces, sobre todo en sus formas de la Nueva Era, halla expresión a través de una forma más simplista conocida como “pensamiento mágico”. Como en el dogma proliferante de la Nueva Era, según el cual tenemos la capacidad de modificar radicalmente nuestro mundo mediante el poder del pensamiento. A pesar de lo infantil de esta forma de pensar se halla asombrosamente extendida, sobre todo entre quienes están excesivamente apegados al pensamiento positivo, a la denominada conciencia de prosperidad y a la codicia espiritualizada.  

El pensamiento mágico puede ser peligroso cuando se utiliza para afirmar que quienes se hallan en circunstancias muy difíciles es porque las han atraído ellos mismos.

Aquellos que son seducidos por la evasión espiritual vestida con su atuendo de la Nueva Era ven en el pensamiento mágico un potente medio para lograr los fines deseados.

La cara oscura de la aseveración –propia de la Nueva Era- de que somos nosotros, y solo nosotros, quienes creamos nuestras enfermedades; ¡qué debilitante vergüenza y mortificación pueden derivarse de tan ingenua creencia!

Al igual que las heridas no resueltas llevan a algunas personas a buscar apaños rápidos y a seguir a una figura poderosa, otras personas desvían estas heridas convirtiéndose ellas mismas en una figura tan poderosa que sus heridas parezcan no existir.

La idea de que creamos nuestra propia realidad y podemos controlar todos los aspectos de nuestra vida solo con desearlo con la suficiente fuerza se ha popularizado a través de gran parte de la espiritualidad de la Nueva Era, sobre todo a través del evangelio de la conciencia de la prosperidad y las leyes de la atracción, difundido en libros como El Secreto.

Suponer que solo con desearlo, afirmarlo o visualizarlo con la fuerza suficiente podemos superar nuestra enfermedad es, simplemente, pensamiento mágico.

Del libro “La evasión espiritual”, de Robert Augustus Masters (psicólogo).

29 de junio de 2015

AMANECER EN CAPADOCIA EN GLOBO.

Un día, en el trabajo, una compañera comentaba su próximo viaje de vacaciones a Turquía. El viaje, que era organizado, consistía en pasar unos días en Estambul y también en hacer un recorrido por la Capadocia. Otra compañera, que había hecho ya ese viaje, le dijo que sobre todo no se perdiera subir en globo para contemplar el amanecer en la Capadocia. Costaba 250 €, pero para ella fue lo mejor de todo el viaje. La otra compañera le contestó que sí, que no se lo perdería, que cuando estuvo en las cataratas de Iguazú, lo mejor fue el paseo en helicóptero. También fue caro, pero impresionante.


Poco después una amiga me contaba su reciente viaje a Noruega, y también me dijo que no pudo resistirse a la tentación de subirse en un helicóptero para dar una pasada de diez minutos, a precio de oro, sobre unos fiordos.
Los occidentales somos capaces de hacer miles de kilómetros en avión y de gastarnos una importante cantidad de dinero para ver la cascada, el fiordo, el gran cañón o el amanecer más impresionante del planeta. Yo, como un occidental más que soy, no estoy libre de esta tentación y, por supuesto, más de una vez he caído. No sé, se me ocurre que quizá, tras ese afán de ir en busca de lo extraordinario en lugares lejanos para disfrutar intensamente de la belleza de la naturaleza, estemos intentando de esa forma compensar nuestra incapacidad de percibir la belleza de lo ordinario, de lo sencillo, en nuestra vida cotidiana. Porque ¿alguna vez nos hemos acercado al Parque más próximo a nuestra casa solamente para contemplar el otoño o la primavera? Esto, que yo sepa, solo lo hacen en Japón. Pero claro, ¿a quién le vamos a contar que hemos estado en un Parque de Zaragoza contemplando el otoño? Y si hemos hecho alguna foto, ¿a quién le va a interesar verla?


Precisamente de percibir la belleza de lo ordinario, de lo sencillo, en nuestra vida cotidiana es de lo que va el haiku. El escrito que compartí recientemente titulado PASEOS CONSCIENTES también va de esto.

Amanecer en Capadocia en globo:
https://www.youtube.com/watch?v=w3f0xjsD2Is

20 de enero de 2014

DE LA ERA DEL GURÚ A LA ERA DEL AMIGO.

Recientemente, un gurú me confesó: "¡Sabes, cuando dejé de creer que estaba iluminado y otros no, me divertí mucho dando satsang!" La era del gurú se ha terminado. Esta es la era del amigo. El mensaje del auto-conocimiento y la liberación está superando la capacidad de cualquier gurú de contenerlo. La gente ha ido descubriendo que el mensaje es independiente del mensajero. El mensaje se ha separado de la vieja puesta en escena, exclusivista y privilegiada. Ya no tiene que viajar hacía abajo desde una jerarquía. Estos días se comunica horizontalmente de persona a persona.

Por supuesto, todavía hay gurús. Habrá gurús mientras haya amigos. Siempre habrá algunos gurús capaces de servir como maestros maravillosos e inspiradores. Pero en estos días el amigo está prestando cada vez más los mismos servicios. El amigo está extendiendo el mensaje del auto-conocimiento, abriendo los corazones con bondad, e inspirando a otros con entusiasmo.


Transformando el modelo de gurú

El giro del gurú al amigo no es sólo una cuestión de inspiración, sino que también es una cuestión de información. Tenemos un acceso más libre a lo que antes era más selectivo y cerrado. El mensaje del auto-conocimiento ha llegado a las partes interesadas siempre que hay comunicación. Y esta comunicación ya no necesita pasar por la frecuencia del gurú de banda estrecha, sino que se ha desbordado y se ha convertido en banda ancha.
Esto ha provocado que el propio modelo del gurú se transforme en algo más democrático y descentralizado. Hay más maestros con menos carisma. En California, la oferta supera a la demanda hasta el punto de que un estudiante puede elegir entre una variedad de retiros en un fin de semana. Los líderes de los retiros han tenido que reducir sus tarifas para mantener la competitividad. Y luego, durante la semana siguiente, los estudiantes envían por e-mail las enseñanzas a todos sus amigos, que luego se las dan a otros.
Las connotaciones de la palabra "gurú" están cambiando. Tradicionalmente esta palabra sánscrita era interpretada para designar al disipador (gu) de la oscuridad (ru). Era comprendida en primer lugar en términos personales, y el gurú era reverenciado como una encarnación de Dios – un canal sagrado y exclusivo para la auto-realización. En estos días, la metáfora se ha perdido. La gente ya no acepta la imagen de que están en la oscuridad hasta que son asistidos por un ser humano supuestamente perfeccionado. En los círculos espirituales, la palabra "gurú" es cada vez más aceptada para señalar al yo más íntimo del buscador.


La exclusividad no es políticamente correcta

Ya no puede la gente creer que la liberación sólo habla tibetano, o que el mundo fue creado a partir de sílabas sagradas en sánscrito. La gente está diciendo: "Si no se puede decirse en mi idioma, entonces no es tan universal como se pretende". Incluso en fecha tan reciente como hace treinta años, los buscadores de la auto-conciencia tenían que realizar un costoso viaje hasta la India o los Himalayas para ver a alguien que pudiera impartir un mensaje de liberación. En nuestros días hay muchas rutas: Barnes & Noble, Borders, Amazon, Yahoo, Google, teléfonos móviles y BlakBerries.
Las enseñanzas que estaban limitadas a unos pocos elegidos están siendo compartidas alegremente entre amigos en cualquier idioma. Décadas atrás, había que ir a los ashrams o templos y tal vez esperar tres días antes de que los guardas te dejaran entrar. Ahora, el mismo mensaje se puede encontrar en cafeterías, salas de estar, ciber-chats e incluso en las cárceles. Algunos de los gurús más jóvenes están comenzando a adaptar sus enseñanzas a este nuevo tono democrático. Se han retirado de la posición de exclusividad y se han acercado a celebrar la amistad y la ordinariez iluminada. En cambio otros gurús son intransigentes y se adhieren a la vieja escuela.


Imperfecciones e información

Las figuras públicas son ahora bastante comunes. Sabemos más acerca de más personas. Vemos todas sus imperfecciones e indiscreciones. Esto es inevitable en la infocultura que predomina hoy, donde los mismos blogueros y paparazzis se hacen famosos. El viejo modelo del gurú no puede sobrevivir a esta cantidad de información. De acuerdo a las anteriores versiones exaltadas del modelo de gurú, el gurú es un único y quizás perfecto ejemplo de humanidad. Tal vez la divinidad con un ropaje humano provisional. Algunos han llegado a decir que el gurú está más allá de Dios. Pero a medida que aumenta la información, se hace mucho más difícil que esta imagen sobreviva. La perfección superior se ha convertido en comedia inferior con cada nueva revelación sobre gurús vegetarianos sorprendidos comiendo chili-burgers, gurús célibes descubiertos teniendo relaciones con sus encargadas de relaciones públicas, o gurús milagrosos fotografiados con baratijas en los pliegues de sus mangas.
La información sobre los gurús abunda en formas que eran impensables hace un tiempo. Hay información muy cercana y personal en libros tales como Feet of Clay, Mother of God, o Enlightenment Blues. Hay sitios web como el famoso Nonduality.com de Jerry Katz, que ha ayudado a deconstruir el viejo modelo del gurú gracias a su amplitud de expresión, y por listados de tantos gurús, incluyendo personajes literarios y cinematográficos. Luego está la página web de Sarlo's Guru Ratings, que libremente da puntuaciones subjetivas y personales a los gurús, junto con sus anti-sitios donde es posible. También está Jody Radzik, que durante años ha sido como una mosca en la sopa, recordando a la gente que la imagen de perfección de un gurú es creada por las idealizaciones del estudiante. Recientemente Jody ha aparecido con guruphiliac.org, un blog noticioso con información de sitios-refugio de gurús y otras primicias que hacen que sea mucho más difícil de idealizar al gurú.

No hay pérdida de energía

¿Se diluye el mensaje de liberación si llega hasta ti a través del empleado de turno de noche del local 7-11? ¿No es mejor ir directamente a la fuente? Cada vez más personas están diciendo "No - la fuente está en todas partes". La gente está entendiendo la liberación como algo que puede ser comunicado por cualquiera, con cada respiración. Se alzan banderas rojas cada vez que alguien reclama que sólo ciertas personas pueden ser portadoras de mensajes. El mensaje puede venir del supermercado del barrio, y la gente está viendo ahora que es el mismo mensaje que viene del viejo sabio barbudo en la cima de la colina. Hay un brillo en sus ojos, porque él también lo sabe.
Dr. Gregory Goode

2 de septiembre de 2013

OSHO, EL GURÚ DE LOS ROLLS ROICE

Hace algunos años tuve ocasión de ver un programa en la 2, creo que fue un documentos TV, que trataba de una chica de unos treinta y tantos años, cuya madre había sido seguidora de Osho, y había vivido de pequeña con ella en varios de sus ashrams. Esta chica quería sacar a la luz las experiencias traumáticas que había vivido en esos ashrams, que iban desde abusos sexuales a explotación laboral infantil en los campamentos de verano para niños de la organización, en los que se les hacía trabajar prácticamente de sol a sol haciendo abalorios, que luego se vendían en los ashrams para recaudar fondos. Quería también que su madre fuera consciente del daño que le había causado por ignorar y negar lo que allí había ocurrido, lo reconociera y le pidiera perdón por sus errores. Y también denunciar a la opinión pública lo que realmente sucedía en aquella secta y con aquel gurú que la dirigía. He encontrado en internet el documental en cuestión, un DOCUMENTOS TV titulado OSHO. VICTIMAS DE LAS SECTAS:


Lo que cuento a continuación lo he extraído de Internet, y es totalmente cierto, porque lo mismo se narró en aquel programa de TV y todo se puede comprobar. Y cuento todo esto porque me parece lamentable que en cualquier librería a la que voy me siga encontrando en la sección de espiritualidad o de “autoayuda” una estantería entera de libros de Osho, y que cada dos por tres me aparezcan en mi muro de facebook “sus” “sabias” frases.

El caballero que mira fijamente a la cámara de la policía en esta foto de 1985 es Chandra Mohan Jain, conocido como Bhagwan Shree Rajneesh o "el gurú de los Rolls Royce", y brevemente (cuando afirmó ser la reencarnación de Buda) como Rajneesh Gautaman the Buddha. Si estos nombres no le dicen nada a usted, quizá sí ha oído el último sus muchos alias: Osho®. Además de ser su último nombre, Osho® es hoy una marca registrada del "círculo interior" de su secta, los 21 herederos seleccionados personalmente por él, dirigidos por Swami Prem Jayesh (originalmente Michael William O'Byrne, de Canadá, quien al menos hasta hace poco tenía prohibida la entrada en la India), que mantienen un fructífero negocio con los libros e ideas cambiantes de Rajneesh, centros vacacionales "de meditación" y diversos productos y servicios adicionales, incluido un alucinante "tarot zen Osho®" y una "multiversidad" en Pune, India, para aprender a meditar y conocer las "ciencias esotéricas" entre otras cosas.
Osho fue uno más de los muchos gurús o maestros indostanos que aterrizaron sobre la ingenuidad hippie de occidente en los años 70-80, a grupas del Maharishi Mahesh Yogui. Lo que lo hizo singular es que a Rajneesh le gustaban las mujeres guapas, el dinero a espuertas y los autos lujosos, en particular los de la marca Rolls Royce. Su pequeña manía por estos autos lo llevó a ser propietario de 93 de ellos. Su otra afición lo hizo crear una versión propia y aumentada del tantrismo hinduísta que permitía todo tipo de actos sexuales a gusto del maestro.
Osho con uno de sus looks y uno de sus Rolls Roice
Por supuesto, no es en lo más mínimo criticable que uno disfrute el sexo mientras no viole la ley, y tampoco lo es que se compre Rolls Royces si lo hace con dinero bien habido y no viola la ley (y mejor si no explota a nadie para conseguir el dinero). Pero obtener todo eso con el rollo místico y presentándose alternativamente como un superhombre, un dios, un Buda y un maestro espiritual ya no parece tan honesto. Y menos cuando usted viola la ley muy seguido y acaba como el caballero de la foto. Menos honesto es también que sus "ideas" fueran todas recicladas de otros autores, y que sus libros, según confesión de sus seguidores, fueran con frecuencia escritos por mujeres de su entorno más cercano, su harén, pues. Tampoco tiene alta puntuación de honestidad no pagar impuestos o defender el sexo con menores de edad, cosa que según sus seguidores hallaba natural y recomendable. Y tampoco es exactamente honesto tener a unos seguidores espirituales a los que se explota vilmente para obtener una fortuna económica manteniéndolos en condiciones de vida poco recomendables.
Osho con uno de sus looks de gurú indú, creando tendencia
Nacido en 1931, Rajneesh se dedicó prácticamente toda su vida a ser gurú o "maestro", consiguiendo una gran cantidad de seguidores en la India y algunos en los Estados Unidos. Dicho de otro modo, no trabajó un solo día de su vida, lo cual lo convierte en la envidia de más de cuatro. Su manejo del asunto de ser gurú y vivir de los seguidores siempre fue pragmático, y siempre buscó el apoyo de una mercadotecnia adecuada para llegar a más seguidores, con lo cual sus enseñanzas eran bastante "flexibles", o de quita y pon: lo que enseñaba ayer podía negarlo hoy si convenía. Igual afirmaba que se iban a acabar las guerras que, cuando una firma de relaciones públicas le dijo que las profecías apocalípticas tenían mucho rating entre los seguidores profesionales, predijo guerras y atrocidades. Y cuando lo atrapaban cometiendo alguna barbaridad, acostándose con una o más adeptas, lo hacía amparándose en el "tantra" o en algún ente espiritual inventado ad hoc esa mañana.
Pero Rajneesh era muy, muy simpático y convincente, y parecía honesto, con lo cual nunca le faltaron seguidores. Hasta que se ahogó en su propio pantano de cuentos.
En 1981, los seguidores estadounidenses de Rajneesh-Osho® compraron un rancho de 26 mil hectáreas en los condados de Wasco y Jefferson, estado de Oregon, en Estados Unidos, afirmando que querían hacer una comuna agrícola muy pastoril y mona. El lugar pasó a llamarse "Rancho Rajneesh", se empezó a construir en él una ciudad en la que llegaron a vivir 3.000 de los seguidores de Rajneesh (los llamados "sannyasins") y a él llegó a mediados de año el gurú en persona, que ya llevaba un tiempo en los Estados Unidos. Al parecer, el revuelo formado en la tranquila zona y en el cercano pueblo de Antelope hizo que cuando Rajneesh solicitó una extensión de su visado, las autoridades decidieran investigarlo. Dos problemas se hicieron evidentes, según cuentan los registros del sheriff de Wasco: una serie de matrimonios sospechosos entre seguidores estadounidenses y seguidores de otros países que parecían destinados sólo a conseguir la estancia legal de los sannyasins extranjeros (simples bodas de conveniencia) y el hecho de que la mudanza del señor Rajneesh de la India al país del dólar parecía estar relacionada con el hecho de que el caballero le debía al gobierno de la India unos seis millones de dólares en impuestos, cantidad que, inexplicablemente, no parecía dispuesto a pagar.
  
Osho detenido y esposado
Para 1982, los seguidores del Rancho Rajneesh eran ya suficientes como para tomar por asalto la ciudad de Antelope. En una elección que convocaron en abril, ganó la propuesta de cambiarle de nombre a la ciudad por el de Rajneesh, incorporando como pueblo al rancho, ahora llamado Rajneeshpuram, y empezaron a exigir información y apoyo en dinero público para sus actividades ante la furia de los residentes originales. En 1983, los visitantes externos a la comuna de Rajneesh, como el sociólogo Lewis F. Carter, que escribió un estudio científico sobre la comunidad en la revista Contemporary Sociology en 1991, detectaron en la comuna el autoritarismo y la búsqueda del "control total" propias de las sectas, lo cual también era evidente en el interés fundamental por que la comuna produjera dinero para satisfacer los caprichos del "dios viviente".
Las tensiones entre los residentes "de siempre" y los advenedizos adeptos de Rajneesh llevaron a que estos últimos acumularan un importante arsenal mientras Osho® predecía que el SIDA mataría a todas las personas del mundo excepto a los de su comuna. Hubo un intento de asesinato del médico de Rajneesh y del fiscal de distrito del condado de Jefferson, el saqueo e incendio de la oficina de planificación del condado de Wasco y escuchas telefónicas y con micrófonos dentro de la comuna. En el colmo de lo bizarro, los seguidores del gurú cultivaron bacteria de salmonella y la esparcieron en bares de ensaladas de 1o restaurantes de The Dalles, en Wasco, afectando a más de 700 personas, con lo que esperaban poder influir en las elecciones de la comisión del condado inhabilitando a los votantes locales, en lo que hoy se considera, simplemente, el primer ataque bioterrorista moderno, y un aviso de ataques de otras sectas, como la de Shoko Asahara y su ataque al metro de Tokio con gas sarin . Rajneesh culpó de todo a su secretaria y buscó una salida a lo que se convertía en un infierno jurídico y mediático, entre otras cosas devolviéndole su nombre original al pueblo de Antelope. Pero no tuvo éxito, de modo que tomó a algunos de sus seguidores, subió a su jet privado y trató de huir, pero la oficina de inmigración y naturalización lo detuvo, lo devolvió a Oregon, donde le tomaron la instantánea que abre esta entrada y lo llevó a juicio, acordando con él no sentenciarlo a una pena de prisión si abandonaba el país y se declaraba culpable de violar las leyes de inmigración. Fiel a su autoimagen, Rajneesh, en prisión, exigió una atención adecuada a su estatus superior: comida especial y un trono.

Osho dando una charla protegido por su guardaespaldas
Rajneesh volvió a la India, dejando atrás a sus seguidores, varios de los cuales, en particular mujeres dirigentes, fueron a juicio y resultaron condenados por los intentos de asesinato mencionados, el ataque con salmonella y el fraude migratorio. Mientras ellos pasaban a ocupar una celda en Oregon (su secretaria, Sheela, que solía pasearse armada, fue condenada a 20 años en 1986), Rajneesh recorría 21 países en su jet privado: lo expulsaron de Grecia, pasó por España, anduvo en Uruguay (donde se cambió el nombre a Osho®), visitó Jamaica y volvió a Poona, India, donde finalmente murió en 1990.
Ése es, pues, el "místico contemporáneo" que ahora nos están vendiendo, probablemente el místico menos místico de la era de Acuario. Pero como ya hemos dicho, la charlatanería no se crea ni se destruye, sólo se guarda unos años hasta que la gente se olvide de los escándalos y ridículos del pasado, y se saca de nuevo a pasar la gorra entre los entusiastas siempre dispuestos a redescubrir oriente a tanto la dosis.



En NETFLIX se puede ver un documental buenísimo sobre OSHO de seis capítulos, titulado WILD WILD COUNTRY. Engancha un montón. Cuando ves el primer capítulo estás deseando ver seguidamente el siguiente.