Si contemplas esa flor y verdaderamente
contemplas, y te permites contemplar la flor dos o tres minutos, entonces algo
será añadido a tu percepción, que es más que lo que ves. Tú sientes la vida de
la flor, que no se ve. Sientes su presencia. Tú sientes también que existe
rodeada de silencio, que la flor está ahí en un silencio profundo. Que otros
árboles también. Un silencio profundo que es casi como si hubiese una
comunicación entre entre la flor y tú, que se establece sin palabras. La flor
aparece en la conciencia y tú eres la conciencia y tu conciencia y la
conciencia de la flor es la misma conciencia. Y yo lo veo así. Si tú contemplas
la naturaleza de esta manera entonces no solamente te das cuenta de la
profundidad detrás de la apariencia, también de lo que llamamos flor. A través
de tu realización, la flor se reconoce a sí misma. O el árbol. Si contemplas el
árbol, si ves su belleza, también sientes el ser, que es la esencia del árbol.
Entonces, como no hay verdaderamente separación, en este proceso de
comunicación con el árbol y la flor, el árbol y la flor se reconocen a sí
mismos. Porque la flor no sabe que es bella. La flor es. Pero cuando yo me
comunico con la flor, la flor empieza a realizar su propio ser, su propia
belleza. Es el final de la separación entre las cosas. Tú puedes representar la
conexión para la naturaleza.La naturaleza es muy importante en el proceso de
despertar. Te ayuda a ti, pero tú también ayudas a la naturaleza.
Transcripción de un fragmento de la conferencia.
Transcripción de un fragmento de la conferencia.
Muy buenas las respuestas, y con sentido del humor, a las preguntas que le han planteado por carta a Eckhart Tolle.


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