8 de marzo de 2026

BUDISMO Y CRISTIANISMO. QUÉ LOS UNE. DÓNDE SE ENCUENTRAN. THICH NHAT HANH.

“Thich Nhat Hanh es mi hermano”, escribió
Thomas Merton. "Ambos somos monjes y hemos vivido la vida monástica más o menos los mismos años. Ambos somos poetas, existencialistas. Tengo más en común con Nhat Hanh que con muchos norteamericanos".

En el altar de mi ermita, en Francia, se encuentran imágenes tanto de Buda como de Jesús, y cada vez que encendiendo incienso las toco, considerándolos mis antepasados ​​​​espirituales. Puedo hacerlo gracias al conocimiento de estos verdaderos cristianos.  

No creo que haya mucha diferencia entre cristianos y budistas . La mayor parte de los límites que hemos creado entre nuestras dos tradiciones son artificiales. La verdad no tiene límites. Nuestras diferencias pueden que sean sobre todo diferencias de énfasis. Si se es lo suficientemente abierto, se puede comprender que la propia tradición no contiene todas las verdades y valores. Es fácil dejarse atrapar en la idea de que la salvación no es posible fuera de la propia tradición. Una práctica profunda y correcta de la propia tradición puede liberarnos de tan peligrosa creencia. 

Me he dado cuenta de que los cristianos y budistas que han vivido profundamente sus vidas contemplativas siempre se expresan a sí mismos de manera menos dualista y dogmática. Los místicos cristianos y los maestros zen nunca parecen especulativos o intelectuales. Un
diálogo entre un místico cristiano y un maestro zen no sería difícil de entender. Sus mentes especulativas han cedido el lugar a un espíritu no discursivo. Como han aprendido a no quedar atrapados en nociones o representaciones, no hablan como si ellos solo poseenyesen la verdad y no piensan que aquellos pertenecientes a otras tradiciones van en la dirección equivocada.

Los sutras budistas hablan de la naturaleza búdica como la semilla de iluminación que ya está en la conciencia de todos. Los Evangelios hablan del Reino de Dios como la semilla de mostaza plantada en el campo de la conciencia. 

Mediante la práctica de la búsqueda y la escucha profunda nos hacemos libres y capaces de apreciar la belleza y los valores de nuestra propia tradición y de la de otros.    

Cuando permanecemos tranquilos, con la mirada profunda, y tocamos la fuente de nuestra verdadera sabiduría, tocamos al Buda viviente y al Cristo viviente en nosotros mismos y en cada una de las personas que encontramos. 
Buda viviente, Cristo viviente.  Thich Nhat Hanh. 
 

¿Hay interser entre el catolicismo y el budismo?  Thich Nhat Hanh: 
 


 
 

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