En 1689 Bashô inicia la peregrinación que relata en Oku no Hosomichi. Tenía 45 años y el viaje duró dos años y medio, aunque el texto tiene por materia sólo los seis primeros meses. Sendas de Oku es un haibun, es decir, un relato de viajes que combina la prosa poética y el haiku. Es prosa con sabor a haiku.
Así comienza el libro:
"Los meses y los días son viajeros de la eternidad. El año que se va y el que viene también son viajeros. Para aquellos que dejan flotar sus vidas a bordo de los barcos o envejecen conduciendo caballos, todos los días son viaje y su casa misma es viaje. Entre los antiguos, muchos mueren en plena ruta. A mí mismo, desde hace mucho, como girón de nube arrastrado por el viento, me turbaban pensamientos de vagabundeo. Después de haber recorrido la costa durante el otoño pasado, Volví a mi choza a orillas del río y barrí sus telarañas. Allí me descubrió el término del año; entonces me nacieron las ganas de cruzar el paso de Shirakawa y llegar a Oku cuando la niebla cubre cielo y campos. Todo lo que veía me invitaba al viaje, para esperar ahí el día de la salida”.
La voz de la cigarra
penetrar las rocas.
Sendas de Oku (Oku no Hosomichi /おくのほそ道) de Matsuo Bashô:
