Mayling Ling Chan es graduada de un máster en Consejería Budista, impartido por el Centro de Estudios Budistas de la Universidad de Hong Kong, y actualmente presta este servicio profesional en el Centro de Crecimiento Espiritual Consciente Ltd. (Awareness Spiritual Growth Center Ltd., ASGC) en Hong Kong.
BDE: ¿Qué hace diferente la CB en comparación con otras formas de intervención psicoterapéuticas que apelan a las enseñanzas budistas? MCH: No hay duda de que el budismo viene suscitando interés tanto en la India y en el Extremo Oriente como más allá. Vemos que psicólogos, psicoanalistas, transhumanistas e incluso neurólogos reconocen el valor de aplicar las enseñanzas budistas en la rehabilitación de la salud mental. Las Terapias Basadas en el Mindfulness (Mindfulness-Based Therapy) han tenido una gran acogida. Ahora bien, la Consejería Budista va mucho más allá al aplicar las enseñanzas y prácticas contemplativas budistas en la intervención psicoterapéutica. De ahí que el enfoque directriz, el cuadro analítico o la columna vertebral de la CB se conozca como Terapia Dharma (Terapia Dharma).
BDE: ¿Que el budismo se aplica en escenarios seculares no es una paradoja? MCH: ¡Bueno! No perdamos de vista que, dada la vocación ecuménica del budismo y circunstancias como la descolonización y la globalización, el budismo forma parte del entramado cultural moderno y contemporáneo, tanto religioso como secular. Por otro lado, amén del debate sobre si el budismo es religión, filosofía o cultura, lo relevante para la CB es que el Dharma ofrece prácticas contemplativas para aliviar el sufrimiento psicológico y espiritual.
BDE: ¿El especialista y el cliente deben ser necesariamente budistas? MCH: La Terapia Dharma trabaja tanto en el entorno monástico como en el secular. La afiliación religiosa no es ni una condición indispensable ni un obstáculo. Un consejero budista actúa como un maestro y amigo compasivo, guiando a su cliente para que gane conciencia y active sus recursos espirituales y sus potenciales propios, ayudándole a percatarse de la raíz y la solución de su sufrimiento. En fin, le acompañamos en su motivación, su responsabilidad y su decisión de sanarse y transformarse por sí mismo. No se recurre ni a dogmas ni a rituales ni a las reglas de la disciplina budista, incluso cuando este servicio se ofrece en un monasterio o convento. Sin embargo, si el cliente viene realizando esas prácticas budistas o de otras religiones, de ninguna manera nos oponemos a ello. Entendemos que eso forma parte de los recursos en manos del cliente para su rehabilitación.
BDE: ¿Podrían detallarnos un poco cómo ustedes realizan el trabajo?
MCH: El paciente completa un formulario con sus datos personales. Después, se realiza una entrevista telefónica en la que el cliente expresa su situación y sus expectativas. Si se acepta, se le solicita el consentimiento informado.
El cliente completa un formulario adicional sobre su personalidad y estado emocional. Posteriormente, se realiza una entrevista telefónica. Finalmente, firma el documento de consentimiento informado, que incluye una escala de bienestar (prueba de bienestar). Dependiendo del progreso del cliente, podríamos acordar terminar en menos de 12 sesiones.
Desde el inicio y a lo largo de todo el proceso, propiciamos lo que se conoce como «oasis espiritual»: condiciones para que se sienta sosiego en todo momento de la intervención. Por ejemplo, el espacio de trabajo en el ASGC fue diseñado para crear un ambiente de tranquilidad. Además, aconsejamos al cliente que implemente esos «oasis espirituales» en su vida cotidiana, creando espacios de calma y serenidad.
Quiero reiterar que nos esforzamos para que los clientes encuentren las causas de sus problemas, así como las condiciones necesarias y las perspectivas adecuadas para su rehabilitación, no solo psicológica, sino también espiritual. Para tales efectos, nos guiamos por los «Siete Pasos contemplados en las intervenciones psicoterapéuticas basadas en la Terapia Dharma»:
Introducir y preparar al cliente.
Tomar conciencia del sufrimiento y las condiciones insatisfactorias de la situación actual.
Desarrollar el deseo de liberarse del sufrimiento.
Cuestionar e investigar la causa del sufrimiento.
Observar y aprender prestando atención al sufrimiento y a su causa.
Desarrollar comprensión y sabiduría sobre cómo poner fin al sufrimiento y a su causa.
Tomar las medidas necesarias para poner fin al sufrimiento.
Por supuesto, aplicamos estas directrices no de forma mecánica, sino a partir de la evaluación de la situación del cliente y de lo que requiere para su rehabilitación.
MCH: El paciente completa un formulario con sus datos personales. Después, se realiza una entrevista telefónica en la que el cliente expresa su situación y sus expectativas. Si se acepta, se le solicita el consentimiento informado.
El cliente completa un formulario adicional sobre su personalidad y estado emocional. Posteriormente, se realiza una entrevista telefónica. Finalmente, firma el documento de consentimiento informado, que incluye una escala de bienestar (prueba de bienestar). Dependiendo del progreso del cliente, podríamos acordar terminar en menos de 12 sesiones.
Desde el inicio y a lo largo de todo el proceso, propiciamos lo que se conoce como «oasis espiritual»: condiciones para que se sienta sosiego en todo momento de la intervención. Por ejemplo, el espacio de trabajo en el ASGC fue diseñado para crear un ambiente de tranquilidad. Además, aconsejamos al cliente que implemente esos «oasis espirituales» en su vida cotidiana, creando espacios de calma y serenidad.
Quiero reiterar que nos esforzamos para que los clientes encuentren las causas de sus problemas, así como las condiciones necesarias y las perspectivas adecuadas para su rehabilitación, no solo psicológica, sino también espiritual. Para tales efectos, nos guiamos por los «Siete Pasos contemplados en las intervenciones psicoterapéuticas basadas en la Terapia Dharma»:
Introducir y preparar al cliente.
Tomar conciencia del sufrimiento y las condiciones insatisfactorias de la situación actual.
Desarrollar el deseo de liberarse del sufrimiento.
Cuestionar e investigar la causa del sufrimiento.
Observar y aprender prestando atención al sufrimiento y a su causa.
Desarrollar comprensión y sabiduría sobre cómo poner fin al sufrimiento y a su causa.
Tomar las medidas necesarias para poner fin al sufrimiento.
Por supuesto, aplicamos estas directrices no de forma mecánica, sino a partir de la evaluación de la situación del cliente y de lo que requiere para su rehabilitación.
BDE: ¿Puede regalarnos algún testimonio que ilustre en concreto este tipo de intervención, su eficacia y desafíos? MCH: En el caso de una clienta de 40 años que atendí recientemente, compartió durante un chat telefónico que sufre ansiedad, estrés y depresión de manera recurrente. Su expectativa era calmarse, sentir paz y encontrar la voluntad de hacer lo necesario para lograrlo. Desde el comienzo de las sesiones, la clienta aceptó discutir los tipos de sufrimiento en su vida y delimitar cuáles había padecido en el presente y en el pasado. Por un lado, expresó su ansia frustrada de ser una persona ideal y cada vez más competente en lo profesional; por otro, mencionó la pérdida de solvencia financiera para satisfacer sus necesidades. Al mismo tiempo, sintió vergüenza y miedo de no ser aceptada positivamente por su familia, sus compañeros de estudio y sus colegas. Se hizo patente que la ansiedad, el estrés y la sensación de miedo y enfado se instalaban en su mente sin un motivo identificado. Le propusimos un ejercicio de análisis de los Cinco Agregados del Apego (khandhas) para ayudarla a tomar conciencia de la raíz mental de su malestar. Por ejemplo, el análisis de lo que se denomina el agregado de la forma (rupa) permitió que la clienta se percatara con mayor claridad de que, en circunstancias adversas pero inevitables como las actuales, se ve afectada por las mismas emociones perturbadoras. El análisis del agregado de las sensaciones
(vedana) facilitó que la clienta tomara conciencia de emociones o sentimientos no placenteros, como la ansiedad y el estrés, tanto en su expresión corporal como en la mental. Así fue posible caracterizar mejor esos miedos que reiteradamente no dejaban de atormentarla. El análisis del agregado de las percepciones (sañña) hizo patente la vergüenza que sentía al presentarse ante su familia, sus compañeros de estudio y sus colegas. Su reacción habitual era aislarse y evitar esos encuentros. Esto se asociaba a la imagen, al ideal o al concepto que venía haciéndose de sí misma como persona incompetente para mantener a su familia y desempeñarse en su trabajo profesional. De ahí que se percibiera a sí misma como una persona irremediablemente frustrada y sufrida. Las voliciones
(sanhkaras) manifiestan, precisamente, las reacciones ante dichas circunstancias. Por ejemplo, ella trata de evitar conversar con su hijo y, al mismo tiempo, desea desesperadamente tener el control. El análisis de la conciencia (viññana) permitió que la clienta se percatara de la relación entre su sufrimiento y la imagen que había construido de sí misma.
En resumen, a través del análisis de los agregados, el cliente logró reconocer la condicionalidad, la insustancialidad y la transitoriedad de las situaciones, así como el apego a los pensamientos, conceptos y juicios sobre sí misma y los demás que la perturban.
Después de trabajar en las áreas de insatisfacción, hicimos el ejercicio del fuego (síntomas) y la madera (causa) a través del dibujo de una hoguera, donde la cliente muestra haber alcanzado mayor conciencia del apego al trabajo —workaholic—, el miedo, su falta de autocompasión, y que la raíz de su sufrimiento pende del reaccionar mental ante las circunstancias.
En el contexto budista, la causa del sufrimiento es la ignorancia, el apego y el odio.
Después de trabajar en las áreas de insatisfacción, hicimos el ejercicio del fuego (síntomas) y la madera (causa) a través del dibujo de una hoguera, donde la cliente muestra haber alcanzado mayor conciencia del apego al trabajo —workaholic—, el miedo, su falta de autocompasión, y que la raíz de su sufrimiento pende del reaccionar mental ante las circunstancias.
En el contexto budista, la causa del sufrimiento es la ignorancia, el apego y el odio.
BDE: ¿Basan su trabajo en alguna tradición budista en particular? MCH: Dharma Therapy se fundamenta en el origen dependiente (pratītyasamutpāda), una enseñanza emblemática del budismo. Esta doctrina explica el proceso de existencia cíclica, sustentado por los doce vínculos, y la interdependencia entre la mente-materia (nama-rupa) y la conciencia (viññana), que resulta muy importante para comprender el surgimiento de la existencia y del sufrimiento. Todas las tradiciones budistas adoptan el enfoque de la meditación conocida como mindfulness y aportan técnicas útiles tanto para la preparación del consejero como para la rehabilitación del cliente. Como dije, la situación particular del paciente espera nuestro proceder. Puedo asegurarles que a los clientes siempre les resulta muy beneficiosa la práctica de la meditación en la compasión (karuna).
BDE: ¿Cómo les encuentran los clientes? MCH: Los clientes se enteran a través de las redes sociales, los medios de comunicación, charlas y, por supuesto, por recomendaciones de amigos, familiares y otros clientes. La población que nos consulta es global e incluye feligreses, laicos y simpatizantes del budismo, así como personas provenientes de centros escolares, hospitalarios y asociaciones, así como de otros entornos dedicados a su divulgación y práctica.
BDE: ¿Sirve la CB para tratar con todo tipo de malestar mental?
BDE: ¿Sirve la CB para tratar con todo tipo de malestar mental?
MCH: La CB trabaja con clientes autorreflexivos y dispuestos a realizar las prácticas de manera consciente, con el objetivo de obtener una perspectiva espiritual favorable para afrontar su sufrimiento. No sé hasta qué punto se podría intervenir de esta manera con clientes cuyo nivel cognitivo es confuso e inestable, como quienes padecen esquizofrenia, trastorno bipolar o psicosis.
EDUARDO FCO. ROACH FREYRE
EDUARDO FCO. ROACH FREYRE
Resumen de la entrevista publicada en "buddhistdoor en español".

