30 de agosto de 2021

ABANDONA LA ESPERANZA. PEMA CHÖDRÖN. MONJA BUDISTA TIBETANA.

Una experiencia de total desesperanza, de renunciar a la esperanza completamente. Este es el punto importante, es el principio del principio. Si no renunciamos a la esperanza –de que hay otro lugar mejor en el que estar, de que tenemos que ser otra persona mejor- nunca nos relajaremos en el lugar dónde estamos y en quiénes somos.

El sufrimiento empieza a disolverse cuando cuestionamos la creencia o la esperanza de que hay algún lugar donde ocultarse.

El dharma no es una creencia ni es un dogma; es la apreciación total de la impermanencia y el cambio. Las enseñanzas se desintegran cuando tratamos de agarrarlas, tenemos que experimentarlas sin esperanza. El mensaje es intrépido, el dharma nunca estuvo destinado a ser una creencia que pudiéramos seguir ciegamente, no nos da nada a lo que agarrarnos.  

La primera noble verdad del Buda es que el hecho de sufrir no indica necesariamente que algo esté equivocado. 

Puedes poner la frase: “Abandona la esperanza” en la puerta de tu frigorífico.

La esperanza nos roba el momento presente.   

Renuncia a la esperanza de que nuestra experiencia podría ser diferente y renuncia a la esperanza de que podríamos ser mejores.

Tomar refugio en el Buda, en el dharma y la sangha tiene que ver con renunciar a la esperanza de contar un suelo bajo los pies.

Relajarnos en el momento presente, relajarnos en la ausencia de esperanza, relajarnos en la muerte, no resistirnos al hecho de que las cosas se acaban, de que las cosas pasan, de que no tienen sustancia verdadera, de que todo está cambiando constantemente: éste es el mensaje básico.

Renunciar a la esperanza te anima a quedarte contigo mismo, a ser tu propio amigo, a no huir de ti mismo, a volver a lo simple y sin artificio, pase lo que pase.

Cuando todo se derrumba. Pema Chödrön.


Pema Chödrön. De qué tenemos miedo:
https://www.youtube.com/watch?v=uqAGTf8JemQ
 
Templo budista Vajrayana de Panillo Dag Shang Kagyu. Huesca:
https://www.youtube.com/watch?v=1ZnLkgZzNxs

2 comentarios:

  1. Muy útil consejo hoy y siempre, José Luis. Gracias

    ResponderEliminar
  2. Nunca me cansaré de repetir esa frase. Es verdad que la deberíamos poner pegada en el frigorífico.
    Abandonarse. Dejar pasar las nubes sin darles forma. De una vez por todas dejar de ser mi enemigo íntimo.

    Un abrazo grande JL

    ResponderEliminar