Leí en cierta ocasión en un número
especial de una revista de historia que dedicaban al budismo, que la creencia
que hay en el zen de que su esencia, su verdad, se ha ido transmitiendo de
maestro a discípulo desde el Buda
histórico, no es cierta. Lo que el Buda parece ser que dijo antes de morir fue
“sed vuestras propias lámparas…”, no nombró a alguien maestro y dijo a sus
seguidores que le siguieran.
Tenemos que tener siempre
presente esa última recomendación del Buda y dar pasos en esa dirección. Además
nosotros no somos japoneses, no vemos las cosas como ellos, y los tiempos y la
gente han cambiado mucho. Por todo esto creo que el zen debe hacerse más
horizontal, más participativo, más democrático, más abierto. Y si esto no
sucede, la cosa no funcionará. Por el contrario, el exceso de verticalidad lo
que genera es dependencia, pasividad, falta de iniciativa y espíritu crítico.
Jardín zen natural en Ordesa, Huesca. |
Dice Adyashanti respecto a esto: “Demasiada gente abdica de ser responsable
de sí misma. En la espiritualidad, demasiada gente quiere que alguien le diga
qué hacer. Quieren que el maestro les diga: “Haz esto o no hagas eso. Medita
tanto tiempo o tanto otro”. Si nos vemos atrapados en este hábito, podemos
quedarnos en una especie de infancia espiritual. En un momento dado necesitamos
crecer; necesitamos mirar dentro de nosotros y encontrar nuestro guía
interior.”
Son muy esclarecedoras las
palabras de Francis Lucille: “Al progresar en el sendero
espiritual, podemos darnos cuenta de que hemos superado enseñanzas queridas y
provechosas al comienzo del camino. Ahora parecen insípidas y sin fragancia. O
parecen limitantes y dogmáticas, aunque eran exactamente lo que necesitábamos
en el momento en que elegimos seguirlas. Cuando sucede esto tenemos que
recordar que nuestra lealtad suprema es para con la verdad, no con un maestro o
una organización. Siempre debemos obtener nuestras enseñanzas de la mejor
fuente disponible, siguiendo en esto tanto nuestra inteligencia como el
corazón. Los maestros espirituales no son esposos o esposas celosos o, al menos, no deberían
serlo.”
Jardín zen natural en Noja, Santander. |
Y es que, como me dijo en cierta ocasión una maestra zen, “la gente se ilumina incluso a pesar de los
maestros zen”.
Para finalizar sólo deciros que,
a pesar de todo esto que comparto, y aunque mi actitud ha cambiado por
completo, yo no he abandonado la práctica del zen, porque creo que OTRO ZEN ES
POSIBLE. Ama Samy también expresó esto al final de su libro: “El autoengaño y el error son nuestros
constantes compañeros. La cura para ellos consiste en abrirnos a los demás y a
otros grupos que piensen y opinen de forma diferente y entren a conversar y a
colaborar con ellos.” (Por qué Bodhidharma vino de occidente. Pág.121).
es verdad.es necesaria un mayor aperturismo y menos ritualismo en el zen.Por esto mismo hoy en día me siento más sintonizada con un zen comprmetido y cercano como puede ser el impartido por el maestro zen Thich Nhat Hanh.Me siento identificada con su filosofía del interser y saber acercar la esencia del budismo a la cultura occidental y comulgar, más allá de preceptos, con el espiritu del auténtico cristianismo.Un abrazo.
ResponderEliminarAsí es José Luis. Otro maestro que seguro conoces :), aunque no zen específicamente, Matsuo Bashô, dijo aquello de "No sigas las huellas de los antiguos, busca lo que ellos buscaron”.
ResponderEliminarYo entiendo que como el haiku, el zen tiene tambén algo de arte, y como tal debe aprenderse en cierta manera. Por supuesto esa relación debe ser sencilla y natural a mi modo de ver, algo así como la del peregrino que lleva semanas en el camino cuando tú recién llegado te lo encuentras en el primer albergue. Es imposible no dejarse "guiar" para no extraviarse, para no meter la pata... que aún así lo harás...
No sé si me explico. Ni el maestro debe ejercer de "maestro" ni el dicípulo de "discípulo". Ambos deben tener muy presente que uno y otro no son sino diferentes momentos del mismo camino. Sin más.
Vaya perorata que me ha salido... :)
Un abrazo compañero
Ah,me encantan las foticos. Tienes más de Noja?
ResponderEliminarEstoy contigo, Irene, y también estoy contigo, Félix. Y sí, tengo más fotos chulas de Noja. A ver si pongo alguna más. Un abrazo.
ResponderEliminarQue bueno... tener mi zafu,hacer zazen y sentir esta apertura de hoy. Dejar detras la nostalgia de la sangha que hace rato dejo de ser y aqui y ahora compartir con ustedes todo esto que hoy expresan.Gassho
ResponderEliminarPrecioso el jardin zen natural de Santander.