Desde una perspectiva histórica, la ola parece tener un comienzo y un final. Puede ser, comparada con otras, más alta o más baja. Puede ser más o menos hermosa. Y puede existir o no existir; es decir, puede ser en este momento, pero no en otro. Pero sabemos que solo conectando con la ola más profundamente podremos tocar el agua. El agua es la otra dimensión de la ola, su última dimensión.
Si la ola es capaz en sí misma de contactar con el agua, si puede vivir simultáneamente la vida del agua, entonces no tendrá miedo alguno a las nociones de comienzo y final, nacimiento y muerte, ser y no ser. El estado sin miedo le aportará estabilidad y alegría. Su verdadera naturaleza es la naturaleza del no nacimiento y de la no muerte, del no conocimiento y del no final. Esa es la verdadera naturaleza del agua.
Nosotros somos como la ola y también tenemos una dimensión histórica. Decimos que comenzamos en cierto momento y que acabamos en otro. Creemos que ahora existimos y que antes de nacer no existíamos, pero si somos más estables y libres, podemos llegar a conectar con nuestra verdadera naturaleza, con nuestra última dimensión. Y al conectar con esa dimensión última, nos libramos de todas las nociones que tanto nos han hecho sufrir.
La ola ha sido, es y será siempre agua e ir y venir no son más que construcciones mentales. Nacimiento y muerte e ir y venir no son más que conceptos. Por ello, cuando establecemos contacto con el estado de no-nacimiento y de no-muerte, el miedo se desvanece.
Extraído del libro “Miedo”, de Thich Nhat Hanh.
Si la ola es capaz en sí misma de contactar con el agua, si puede vivir simultáneamente la vida del agua, entonces no tendrá miedo alguno a las nociones de comienzo y final, nacimiento y muerte, ser y no ser. El estado sin miedo le aportará estabilidad y alegría. Su verdadera naturaleza es la naturaleza del no nacimiento y de la no muerte, del no conocimiento y del no final. Esa es la verdadera naturaleza del agua.
Nosotros somos como la ola y también tenemos una dimensión histórica. Decimos que comenzamos en cierto momento y que acabamos en otro. Creemos que ahora existimos y que antes de nacer no existíamos, pero si somos más estables y libres, podemos llegar a conectar con nuestra verdadera naturaleza, con nuestra última dimensión. Y al conectar con esa dimensión última, nos libramos de todas las nociones que tanto nos han hecho sufrir.
La ola ha sido, es y será siempre agua e ir y venir no son más que construcciones mentales. Nacimiento y muerte e ir y venir no son más que conceptos. Por ello, cuando establecemos contacto con el estado de no-nacimiento y de no-muerte, el miedo se desvanece.
Extraído del libro “Miedo”, de Thich Nhat Hanh.
Cita con la vida. Charla de Thay, Thich Nhat Hanh, del 6 de
julio de 2014.
https://www.youtube.com/watch?v=ctkEClHh4rA
https://www.youtube.com/watch?v=ctkEClHh4rA

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