14 de mayo de 2014

TAO TE CHING, COMENTADO POR ECKHART TOLLE.

Gracias a Pablo Yebrin, que ha subtitulado al español esta charla de Eckhart Tolle sobre el Tao Te Ching, de Lao Tse, y ha dado su permiso para compartirla en este blog. Y a Mannu Mogurito, que ha editado el vídeo, juntando en un solo vídeo las nueve partes que antes había.

Así comienza el libro:

El Tao que puede ser expresado
no es el verdadero Tao.

El nombre que se le puede dar
no es su verdadero nombre.

Sin nombre, es el principio del universo;
y con nombre, es la madre de todas las cosas.

Desde el no-ser comprendemos su esencia;
y desde el ser, sólo vemos su apariencia.

Ambas cosas, ser y no-ser, tienen el mismo origen,
aunque distinto nombre.
Su identidad es el misterio.

Y en este misterio
se halla la puerta de toda maravilla.


También comenta Eckhart este capítulo:

Antes aún que el cielo y la tierra
ya existía un ser inexpresable.
Es un ser vacío y silencioso, libre,
inmutable y solitario.
Se encuentra en todas partes y es inagotable.
Puede que sea la Madre del universo.
No sé su nombre,
pero lo llamo Tao.


5 de mayo de 2014

HISTORIAS (I). ADYASHANTI. ECKHART TOLLE. MOOJI. JEFF FOSTER.

Nos pasamos la vida contando y escuchando historias. Historias alegres, tristes, aburridas, trágicas, cómicas, reales, imaginadas, soñadas, del pasado, del futuro, pesimistas, optimistas; historias de nuestra familia, país, comunidad autónoma; historias personales, del trabajo, de viajes... Vemos las noticias de la TV o leemos los periódicos para que nos cuenten historias de la actualidad y así mantenernos informados. Vamos al cine o al teatro para distraernos con una buena historia. Nos enganchamos en la lectura de la última novela de moda en la que se narra una historia de varios cientos de páginas. Los hay que escriben sus memorias, la historia de su vida para la posteridad. Algunas incluso de varios tomos. Otros escriben biografías, casi siempre historias de personajes que han “vivido intensamente”. Están también los obituarios. La última historia. Que más parecen a menudo un currículum de despedida.
Tantas y tantas historias acumuladas en nuestro interior ¡cuánto pesan!
Sufrimos de horror vacui, de horror a la ausencia de historias, de horror al silencio.
Qué enfermedad tan terrible el alzhéimer, que borra nuestros recuerdos, nuestra historia, quien nos creemos ser, nuestra identidad y nos lleva a un estado parecido a cuando teníamos poco tiempo de vida, sólo que con unos pocos y repetitivos recuerdos vagando a su antojo en la mente.
A veces, cansado de contar y escuchar tantas historias, me pregunto ¿de qué hablaríamos si no nos contáramos historias? ¿Qué podríamos decirnos? Seguramente cosas muy sencillas, como: Qué bien huele. Es cómodo este asiento. La respiración viene y va. Me siento tranquilo. Un pensamiento del pasado ha surgido en mi mente. Que bonita es la taza. Te veo, te escucho, te siento cerca. Se escucha el sonido de los coches que pasan. Qué bueno está el té. Qué silencio más acogedor.
Y es que hay un lugar en el que no hay historias que valgan. ¿Cuál? Pues este mismo. Aquí. Ahora.





La conciencia que está en ti no está soñando. Sólo sueña la mente. Se cuenta historias y quiere saber si está progresando. Pero cuando te des cuenta que sólo son historias, cuando salgas de la mente, del estado de sueño, experimentarás un gran despertar. Tú no te despiertas, lo que está despierto desde siempre se hace consciente de sí mismo. Tú eres lo que está eternamente despierto.
Adyashanti. La danza del vacío.



¿Puedes aceptar que este momento es como es y no confundirlo con la historia que la mente ha creado a su alrededor?
Eckhart Tolle.

Hay un yo que aparece desde el vacío, y no tiene un sabor histórico, no tiene hijos, ni padres. Es completo y tranquilo.
Mooji.

De la depresión al descanso profundo. Jeff Foster.                                      
http://www.youtube.com/watch?v=kkBvBCyWvWA


27 de abril de 2014

JARDINES ZEN (IV)



TENRYUJI. El templo, de la escuela zen rinzai, se fundó en 1339. Ten-ryu significa “dragón celestial”. Los edificios originales han desaparecido, pero se conserva el famoso jardín del siglo XIV diseñado por Muso. En el centro hay un lago con forma de dragón, rodeado de arena rastrillada, rocas y pinos, con las colinas de Arashiyama al fondo.

SHINSEN-EN. Es el remanente del jardín construido en la parte sur del Palacio Imperial durante el establecimiento de la capital Heian-kyo, la antigua Kyoto. La isla dentro del estanque fue dedicada a la adoración de Zennyo-Ryuo (monja budista). El puente que lleva a esta isla se llama puente Hosei. Es tan notable como su elegante línea curva, que con su fascinante color forma un círculo vacilante con su reflexión sobre la superficie del estanque.

SHOREN-IN. Se encuentra en la zona de Gion. Jardín diseñado por Soami y Enshu. Pertenece a la escuela budista Tendai. Su jardín es de los más bellos de Kyoto.
Shoren-in: https://www.youtube.com/watch?v=AlrFBvXZ1tQ

VILLA IMPERIAL SHUGAKUIN. Situada en las montañas que dominan la ciudad, la villa y sus jardines, de los más espectaculares de Japón, fueron diseñados en la década de 1650 para el emperador retirado Go-Mizuno-o. Distribuido por los terrenos hay pabellones y casas de té, donde el emperador pasaba el tiempo contemplando la luna y componiendo poesía.


DAIGOJI. Es un importante templo de la secta Shingon del budismo japonés y está declarado Patrimonio de la Humanidad. Suntuosos jardines, con sus islas, su ancho estanque, puentes de piedra cubiertos de musgo y 800 rocas.

20 de abril de 2014

PETER MATTHIESSEN. NATURALISTA, ESCRITOR Y MAESTRO ZEN.

El naturalista y escritor Peter Matthiessen falleció el día 5 de abril del 2014, a los 86 años, sólo dos días antes de la fecha prevista de publicación en EEUU de su última novela In Paradise.
Sus viajes a América del Sur y el Himalaya no sólo inspiraron libros como Jugando en los campos del señor, El leopardo de las nieves o Far Tortuga sino que le llevaron a descubrir el zen y a convertirse en monje budista zen, en una combinación de descripción de la naturaleza y espiritualidad que caracteriza sus obras.
Durante los años 60 y 70 inició una serie de viajes que, aparte de inspirar sus libros, le hicieron aproximarse a diversas facetas de la contracultura de esos años, como la defensa de los indígenas americanos (escribió En el espíritu de Caballo Loco), la espiritualidad oriental, la experimentación con el LSD y las protestas contra la guerra de Vietnam. En su doble faceta de novelista y escritor de viajes, Matthiessen obtuvo el Premio Nacional del Libro de Estados Unidos tanto en la categoría de ficción como en la de no ficción. Esta considerado uno de los mejores escritores norteamericanos.
Uno de sus primeros cuentos, Travellin’ man fue llevado al cine por el calandino Luis Buñuel (en su etapa mejicana) con el título La joven (1960). Precisamente, esta adaptación realizada por el aragonés recibió una mención especial en el Festival de Cannes.

De Matthiessen he leído un par de libros, El leopardo de las nieves y El río del Dragón de Nueve Cabezas. Diarios Zen 1969-1982. Mandala Ediciones. Los dos me parecieron fascinantes. Me atrajo mucho este autor, por su calidad literaria, su autenticidad, por su estilo fresco y vivencial. Me pareció una mezcla de Jack London y monje budista zen.
Estos Diarios Zen son el relato del periplo interior y exterior del autor durante trece años y reflejan, con sinceridad y con la habitual maestría narrativa de Matthiessen, sus vivencias, dudas, dificultades fracasos y triunfos en su búsqueda espiritual. Las experiencias narradas en estas páginas tienen por marco físico los Estados Unidos, el Nepal y el Japón. Su relato refleja el interesante proceso de introducción del zen en los Estados Unidos y la consiguiente confrontación de dos mentalidades tan diferentes como la oriental y la occidental.
Un libro imprescindible para quien esté interesado en la búsqueda espiritual y el budismo zen. Lo recomiendo. Un buen regalo para el próximo 23 de abril, día del libro.


“Encuentro un lugar para meditar cerca de mi atalaya, resguardado del viento, una hondonada donde la nieve se ha fundido. El aire fresco de la montaña me despeja enseguida y me siento mejor. Viento, hierbas agitadas, sol: la hierba secándose, las notas de las aves que van hacia el sur en el cielo de la montaña no son más fugaces que la misma roca, ni más ni menos, todo es lo mismo. La montaña se abandona a su quietud, mi cuerpo se disuelve en la luz del sol, caen lágrimas que no tienen nada que ver conmigo. No sé qué es lo que las hace brotar.” (Pág. 124).

Peter Matthiessen (1927-2014):                        



7 de abril de 2014

PASOS. DIARIO LÍRICO DEL CAMINO DE SANTIAGO. EMILIO PEDRO GOMEZ.


Un día antes
· ¿A dónde voy? ¿Qué incierta maravilla me aguarda? Más que el señuelo religioso y las dudosas cenizas del apóstol, más  que la piedra sarmentosa del románico, más que el embaucador “The end” de Finixterre…persigo sorber las minucias que cada etapa me ofrezca, ahorrar velocidad al alma, asumir la costumbre sorpresa del sendero, recobrar una conciencia milenaria: ser camino.
· Propósitos: no malversas los pasos, burlar lo previsible, desanestiesar la mirada… hacer camino.
· Alcanzar ese lugar donde descargas el peso de tu origen y la culpa desaparece.
· Hablar para alcanzar la plenitud del silencio. Caminar para colmarme de quietud.
· No creer, crear. No durar más, madurar. No llegar lejos, acercarse.



Larrasoaña-Cizur
· Entrar en el paisaje sin perturbarlo, contemplarlo desde dentro como un ser ausente.     
· Dejar sólo la huella externa de narrarlo.
· El presente en mis pies.


Cifur-Puente La Reina
· Tumbado sobre la hierba, en el somero jardín del albergue. Ráfagas de brisa fresca. El melodioso canto de un secreto pájaro sin nombre. La indecisa caricia del sol…El gusto de las cosas, insignificantes, cotidianas, gratis, sencillas, verdaderas.


Torres del Río-Logroño
· Hay que ensuciarse de errores para desenmascarar la verdad. Es preciso enfangarse de sombras para tocar la luz.
· Caminar así día a día, a campo abierto, me convierte en el que soy.


Logroño-Nájera
· Mirar las cosas como las cosas me miran a mí.


Nájera-Santo Domingo de la Calzada
· Cada paso es un tejado a dos aguas. Una pierna descubre, la otra olvida.


Belorado-San Juan de Ortega

En los demás
veo copiado mi rostro.
Estoy sin nadie.



San Juan de Ortega-Burgos
· Placer de madrugar y estrenar el diario silencio de las cosas.


Calzadilla-Calzada de Soto
· Caminar es dejarse vestir por lo que encuentras (te adentras en el campo tan desnudo). 
· Caminar es un simple despojarse, deshojarse de certezas y codicias.



Léon-Villar de Mazarife

Alegra el campo
una triste amapola
en el erial.






Villafranca del Bierzo-O Cebreiro
· Ya en lo alto, me embriago de horizonte. El aire es mío, soy del aire. El fin del mundo es mío, soy del mundo. Somos en uno mundo, aire y horizonte.


Samos-Ferreiros
· Es el momento: el camino decide que me vaya.
· Este es un instante perfecto para aprender a no llegar.
· Peregrinar también es saber dejar de peregrinar a tiempo.
· Una vez que he renunciado a llegar, estoy más cerca.

Regreso
· Al final del viaje, siento que he soltado lastre. Me he librado de rutinarias corazas y pieles superfluas. Menos arropado, soy más yo.
· He sobrevivido con muy poco. Y ese poco ha bastado para enriquecerme.
· Nostalgia del reto de Santiago, del campo abierto, del vínculo con el sendero y los peregrinos que nos acompañan.


30 de marzo de 2014

ETIQUETAR. ECKHART TOLLE

¿Realmente necesitas etiquetar mentalmente cada percepción sensorial y cada experiencia? ¿Necesitas tener esa reacción reactiva de gusto o de disgusto ante la vida, que te lleva a estar continuamente en conflicto con personas y situaciones?

No despertarás espiritualmente hasta que cese la compulsión inconsciente de poner nombres, o al menos hasta que seas consciente de ello y puedas ser capaz de observarlo mientras ocurre.

La mente no puede conocer al árbol, sólo puede tener datos o informaciones sobre el árbol. Mi mente no puede conocerte, sólo puede tener etiquetas, juicios, datos y opiniones sobre ti. Sólo el Ser conoce directamente.

Con mis sobrinos al acuario.
En la EXPO 2008 de Zaragoza, una de las visitas estrella era el Acuario. A cualquier hora había una larga cola para entrar. A la organización se le ocurrió, para procurar que las visitas no se demoraran mucho en el interior, eliminar los carteles con el nombre de los peces, así la gente no se paraba a leerlos y acababa antes la visita. Pasada la EXPO, los pusieron. Un día quedamos mi mujer y yo con dos de nuestros sobrinos, de unos siete y diez años por entonces, para llevarlos al Acuario, que no habían visto en la EXPO. Una vez en el interior, cuando llegaban a una pecera, se detenían para leer los nombres de los peces, les echaban un vistazo rápido para ver si los identificaban, si encontraban al pez del cartel y se iban a la siguiente. 





Yo les decía que no había prisa, que pararan un rato para contemplar los peces, pero no me hacían caso. Así, vimos todo el Acuario en muy poco tiempo. Ellos sólo hacían lo que les habían enseñado en el colegio, poner nombres, etiquetar, comprobar si la etiqueta era la correcta. Mis sobrinos no son especiales en esto, la mayoría de los niños actuales hacen lo mismo. A mi también me pasa. Yo a veces miro y no veo. Un velo de conceptos y etiquetas me lo impide. He visto muchas veces en el Jardín Botánico a grupos de niños de algún colegio yendo de árbol en árbol, bueno, más bien de cartel informativo a cartel informativo, anotando el nombre, comprobando si el árbol tiene las hojas con la forma que dice su libro de Conocimiento del Medio Natural. Lo que no hacen es algo que no se enseña en los colegios: sólo ver, contemplar. Porque claro, ¿cómo te van a examinar, cómo te van a poner nota de eso? Y otra pregunta: ¿saben sus maestros lo que es sólo ver, contemplar, sin etiquetar?
¿A qué años comienzan los niños a perder su mirada inocente? ¿Cuántas horas de terapia, de meditación, de talleres, tendrán que hacer cuando sean mayores para intentar recuperar esa mirada inocente que un día perdieron? Y es que esa mirada inocente, que hace que nos maravillemos viendo, es la que da sentido a la vida.
Como dice Eckhart en el siguiente vídeo: “Esto se llama roble, no es un roble. Roble es sólo una palabra”. También se podría decir: Esto se llama pez payaso, o caballito de mar, o anguila, pero no es un pez payaso, un caballito de mar o una anguila. Porque eso sólo son palabras. Y las palabras, los conceptos, no son la realidad.

Clase 2.4 del Programa De TV de Oprah dedicado al libro de Eckhart Tolle UNA NUEVA TIERRA, del minuto 3 al 7:
http://www.youtube.com/watch?v=dZkNEhxF9fw&list=PLE8D7C15633C9D453


Acuario de Zaragoza. Paseo Consciente:                                              https://www.youtube.com/watch?v=gn7d1GitCeI&t=4s


24 de marzo de 2014

¿HAY ALGUIEN AHORA AQUÍ? (I). MOOJI. ADYASHANTI. TONY PARSONS.

Tengo la sensación que de lo que hablo es muy, muy simple, pero si quieres ser alguien no lo entenderás.
Mooji


Mumon es el autor de la conocida colección de koans zen BARRERA SIN PUERTA.
En el prefacio del libro escribió este poema:



El gran Camino no tiene puerta;
existen mil carreteras diferentes.
Una vez que alguien
ha atravesado la barrera,
paseará libremente por el universo.


Su pregunta, formulada de diferentes formas, siempre es la misma: ¿Cómo atravesarías una barrera infranqueable sin puerta? La pregunta parece muy difícil de responder, pero la respuesta es, como dice Mooji, simple, muy simple: desapareciendo.
¿Y cómo se hace eso?, pregunta inmediatamente la mente.
Y es que, como también dice Mooji, “En realidad, tú no eres el que desaparece, es la propia imagen la que desaparece. Simplemente ves: Que has sido siempre invisible”. Porque mientras exista un yo, mientras haya alguien intentándolo, la barrera es imposible de atravesar.
Así que sin recurrir a la imaginación ni a la memoria, sin traer al presente mi historia, mis creencias, sin nombre, sin etiquetas, sin alimentar ni defender al personaje que creo ser, sin necesidad de práctica alguna, dejando a un lado los pensamientos, realmente ¿hay alguien ahora aquí?
Pues nada, ahí dejo la pregunta.


Existe algo que puede pasar por el ojo de la aguja más pequeña. El espacio, tu propia nada, podrá pasar directamente al cielo.
Adyashanti




¡Yo soy nadie! ¿Quién eres tú?
¿Eres tu, nadie, también?
¿Somos ya, pues, un par?
¡No lo digas! ¡Lo anunciarían, sabes!

¡Qué lúgubre, el ser alguien!
Qué público, como la rana.
Decir su nombre, todo el santo junio
A un charco embelesado.
Emily Dickinson








El sufrimiento solo existe, ninguno que sufra;
el hecho existe, pero no quien lo haga;
Nirvana existe, pero nadie que lo busque;
el Sendero existe, pero nadie que lo recorra.
Visuddhimagga sutra







La vida continuará jugando contigo, derribándote una y otra vez, hasta que la unidad tome el control y solo haya esto. Entonces la vida continuará como siempre pero ya no habrá nadie que pueda ser derribado.
Tony Parsons


Apártate y besaré los pies de lo que queda.
Mooji


Tony Parsons no lo puede decir más claro y mejor en menos tiempo:

Corazón y mente (el miedo de “no soy nadie”). Mooji.