Si hoy desaparecieran milagrosamente de tu vida todas las
causas de sufrimiento o infelicidad, pero no estuvieras más presente, más consciente,
pronto te encontrarías con una serie de problemas similares.
Todo sufrimiento es creado por el ego mediante
resistencia.
Podría parecer que la situación está creando el sufrimiento,
pero en último término no es así: la responsable es tu resistencia.
Si no puedes aceptar la situación externa, acepta la
situación interna. Esto significa: no te resistas al dolor. Permítelo. Ríndete
al dolor, a la desesperación, al miedo, a la soledad o a cualquier forma que
adopte el sufrimiento. Obsérvalo sin etiquetarlo mentalmente. Abrázalo. A
continuación observa cómo el milagro de la rendición transmuta el sufrimiento
profundo en paz profunda.
¿Es
imprescindible sufrir? Sí y no.
Si no
hubieras sufrido como has sufrido, no tendrías profundidad como ser humano, ni
humildad, ni compasión. No estarías leyendo esto. El sufrimiento abre el
caparazón del ego, pero llega un momento en que ya ha cumplido su propósito. El
sufrimiento es necesario hasta que te das cuenta de que es innecesario.
Surge mucho
sufrimiento, mucha infelicidad, cuando crees que es verdad cada pensamiento que
se te pasa por la cabeza. Las situaciones no te hacen infeliz. Pueden causarte
dolor físico, pero no te hacen infeliz. Tus pensamientos te hacen infeliz. Tus
interpretaciones, las historias que te cuentas, te hacen infeliz.
Cuando
estés sufriendo, cuando te sientas infeliz, estate totalmente con lo que es
Ahora. La infelicidad y los problemas no pueden sobrevivir en el Ahora.
El
sufrimiento comienza cuando nombras o etiquetas mentalmente una situación como
mala o indeseable.
Eckhart Tolle
- Receta simple para superar el sufrimiento