21 de octubre de 2013

MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR. JEFF FOSTER.

No hay pasos que conduzcan a la realización. Nisargadatta Maharaj.

Con esta cita comienza el libro de Jeff Foster, editado por KAIRÓS, y para mi tiene su gracia, porque he estado subscrito durante un montón de años al boletín trimestral de Zendo Betania, del grupo zen con el que practico, que precisamente se titula “Pasos”. En la siguiente página de la portada del boletín se añade: “Pasos que se van haciendo en el camino del zen”. Sin embargo, dice Jeff Foster en la página 86: Para un individuo, puede resultar muy útil tener un “camino”. Pero en realidad, la idea de camino no hace sino perpetuar la ilusión del “yo”. Todo camino es una mentira, porque implica un futuro, implica que hay algo más que esto. ¿Dónde está el futuro? ¡Ni siquiera tenemos garantizado otro día, ni siquiera otro instante!

Este libro trata de lo completamente obvio, de la búsqueda espiritual y las frustraciones que la acompañan. Trata de la tendencia de la mente a establecer objetivos y esforzarse en alcanzarlos. Trata de la imposibilidad de alcanzar los objetivos últimos que solemos imponernos, la iluminación, el despertar, la liberación y la felicidad permanente, porque –y este es el gran descubrimiento- la realidad de quien los alcanzaría es, para empezar, la misma que cualquier creencia que aparezca ahora mismo…o, dicho de otro modo, que el individuo no “existe”.
Así pues, aunque este libro no trate de nada, puede ser muy útil, sobre todo si tenemos en cuenta que la búsqueda de algo no ha hecho más que conducirnos a la frustración y a la más amarga de las decepciones (Págs. 11 y 12).

Me ha gustado especialmente el capítulo titulado CÍRCULOS VICIOSOS, en el que se dice:

El “yo” que aspira a librarse del “yo” consolida y fortalece al “yo” que quiere librarse.

El individuo que afirma estar liberado de la individualidad es más individuo que nunca.

Quien afirma estar iluminado y libre del deseo todavía sigue atado al deseo de perseguir eso llamado “iluminación”.

El yo que afirma ver a través del yo todavía es un yo: ¡un yo que afirma ver a través del yo!

Sólo un yo puede proclamar haberse liberado del yo.

Sólo un individuo puede proclamar haberse liberado de la individualidad.

Sólo alguien atrincherado en sus creencias puede proclamar haberse liberado de todas las creencias.



Pero ésta no es una condena por más que el personaje “Jeff” haya sido, en ocasiones, culpable de alguna de estas cosas (Pág. 53).

Pero esto tampoco tiene que ver con “permitir” que todo suceda. ¿Quién podría permitirlo? Sería fácil para mí sentarme y deciros: “Permitid el momento presente”, pero eso sólo implicaría más separación, más yo y más ego. ¡El momento presente es! ¡Nadie lo permite ni deja de permitirlo! No hay nadie que pueda hacerlo… (Pág. 88).

La vida sin centro. Entrevista a Jeff Foster:

14 de octubre de 2013

SOBRE EL DESPERTAR (I). MOOJI.

Hay una habitación vacía,                                                                                                                    entra completamente dentro.
No hay historias aquí.
No hay pasado ni futuro aquí.
No hay familiares.
No hay nombres, ni formas, ni tiempo, no hay yo.
No estés en tu cabeza ahora.
Escucha desde otro lugar; un lugar sagrado en el fondo de tu ser.
Todas las cosas de las que hablaste una vez están afuera ahora.
Ésta, es una habitación sin paredes. No hay puerta.
Nada vive aquí.
No es un espacio muerto.
Es tu verdadero Ser y lugar.
La mente intentará decir algo como:
'No puedes estar aquí', o 'No hay nada para ti aquí',
pero esta voz es también fenoménica, sin embargo tú no lo eres...
Así que no toques nada.
Ahora presta atención solo a tu ser inalterado,
no a la sensación personal del ser.
La personalidad es sólo un vestido llevado por el Ser
por una duración de toda una vida.
El cuerpo es también solo un vestido usado por el momento.
Raro es el ser humano que viene a este lugar
el cual no puede ser dividido;
el cual no puede morir,
donde uno es naturalmente feliz,
donde no hay comienzos o finales.
Es de lo más puro- inmaculado.
Desde aquí el ego y el mundo emergen como
imágenes pasajeras, pero lo Real no emerge.
Impregna todo sin embargo nada lo impregna.
Deja todo.
Permanece aquí.
Retrato de Mooji pintado por Pilar Gutierrez Beired
Cuatro cortos vídeos que continúan de Mooji sobre despertar:


7 de octubre de 2013

SIEMPRE JAPÓN



Este es el título de la exposición que vi el otro día en el Centro de Historias, que forma parte de los actos culturales programados en Zaragoza con motivo de la celebración del año dual Japón-España. Después viajará a otras ciudades. 
Hay una sala dedicada al tsunami que asoló Japón. Impresionantes las frases de esperanza, coraje y solidaridad que acompañan las fotos de personas que lo sufrieron. 


Un precioso poema, que expresa muy bien el espíritu del pueblo japonés para afrontar las dificultades de la vida, ocupa un lugar destacado en la exposición:

Sin perder ante la lluvia.
Sin perder ante el viento.
Sin perder ante la nieve o al calor de verano.
Un cuerpo fuerte,
libre de toda avaricia,
jamás irascible,
siempre con alegría serena.
Comer cada día cuatro cuencos de arroz integral,
sopa de miso y unas verduras.
En todo,
pensar primero en los otros.
Ver, escuchar y entender.
Nunca olvidando.
En una pequeña choza de techo de paja,
en un campo a la sombra de los pinos.
Si al este se encuentra un niño enfermo,
dirigirme allí para cuidarlo,
si al oeste hay una madre cansada,
cargar sus fardos de arroz.
Si al sur alguien se encuentra en su lecho de muerte,
decirle que no hay que temer.
Si al norte hay disputas o embargos,
informarles que aquello carece de real importancia.
Cuando hay sequía, derramar lágrimas.
Frente a un verano fresco, caminar laborioso.
Todo el mundo me llamará soñador,
sin ser admirado,
sin ser culpado.
Esta es la clase de persona,
que yo quiero ser.

Miyazawa Kenji (1896-1933)

En otra sala hay una delicada y bella muestra de pintura sumie y cerámica. Hay también unos cuantos haikus distribuidos por las dos salas.




Vale la pena visitarla detenidamente. No te la pierdas.

1 de octubre de 2013

MAESTROS ZEN: MITOS Y REALIDAD (V). ADYASHANTI. FRANCIS LUCILLE.

Leí en cierta ocasión en un número especial de una revista de historia que dedicaban al budismo, que la creencia que hay en el zen de que su esencia, su verdad, se ha ido transmitiendo de maestro a discípulo desde  el Buda histórico, no es cierta. Lo que el Buda parece ser que dijo antes de morir fue “sed vuestras propias lámparas…”, no nombró a alguien maestro y dijo a sus seguidores que le siguieran.
Tenemos que tener siempre presente esa última recomendación del Buda y dar pasos en esa dirección. Además nosotros no somos japoneses, no vemos las cosas como ellos, y los tiempos y la gente han cambiado mucho. Por todo esto creo que el zen debe hacerse más horizontal, más participativo, más democrático, más abierto. Y si esto no sucede, la cosa no funcionará. Por el contrario, el exceso de verticalidad lo que genera es dependencia, pasividad, falta de iniciativa y espíritu crítico.
Jardín zen natural en Ordesa, Huesca.
Dice Adyashanti respecto a esto: “Demasiada gente abdica de ser responsable de sí misma. En la espiritualidad, demasiada gente quiere que alguien le diga qué hacer. Quieren que el maestro les diga: “Haz esto o no hagas eso. Medita tanto tiempo o tanto otro”. Si nos vemos atrapados en este hábito, podemos quedarnos en una especie de infancia espiritual. En un momento dado necesitamos crecer; necesitamos mirar dentro de nosotros y encontrar nuestro guía interior.”
Son muy esclarecedoras las palabras de Francis Lucille: Al progresar en el sendero espiritual, podemos darnos cuenta de que hemos superado enseñanzas queridas y provechosas al comienzo del camino. Ahora parecen insípidas y sin fragancia. O parecen limitantes y dogmáticas, aunque eran exactamente lo que necesitábamos en el momento en que elegimos seguirlas. Cuando sucede esto tenemos que recordar que nuestra lealtad suprema es para con la verdad, no con un maestro o una organización. Siempre debemos obtener nuestras enseñanzas de la mejor fuente disponible, siguiendo en esto tanto nuestra inteligencia como el corazón. Los maestros espirituales no son esposos o  esposas celosos o, al menos, no deberían serlo.”

Jardín zen natural  en Noja, Santander.
Y es que, como me dijo en cierta ocasión una maestra zen, “la gente se ilumina incluso a pesar de los maestros zen”.
Para finalizar sólo deciros que, a pesar de todo esto que comparto, y aunque mi actitud ha cambiado por completo, yo no he abandonado la práctica del zen, porque creo que OTRO ZEN ES POSIBLE. Ama Samy también expresó esto al final de su libro: “El autoengaño y el error son nuestros constantes compañeros. La cura para ellos consiste en abrirnos a los demás y a otros grupos que piensen y opinen de forma diferente y entren a conversar y a colaborar con ellos.” (Por qué Bodhidharma vino de occidente. Pág.121).





16 de septiembre de 2013

PROVERBIO ZEN Y ECKHART TOLLE





Guía tu caballo sobre el filo de la espada.
Ocúltate entre la llamas.
Capullos del árbol de los frutos florecerán en el fuego.
Por la tarde sale el sol (Proverbio Zen).






Cuando leí en un libro, hace muchos años, este proverbio-poema zen me fascinó. Encierra en él una profunda sabiduría. Y va directo a lo esencial. Pero como está escrito en un estilo enigmático, tan característico del zen, se me escapaba parte de su mensaje, sobre todo también porque no va dirigido a la mente de quien lo lee. Por eso también me atraía tanto, porque precisamente apunta más allá de la mente. Recientemente Eckhart Tolle me ha ayudado a descifrarlo. Las frases que aparecen debajo de cada verso son citas suyas extraídas de sus libros.


Guía tu caballo sobre el filo de la espada.

La esencia misma del Zen consiste en caminar por el filo de la navaja del ahora; estar tan plenamente, tan completamente en el presente que ningún problema o sufrimiento, nada que no sea quien eres en esencia, pueda sobrevivir en ti.

Acepta cualquier cosa que contenga el momento presente como si la hubieras elegido. Trabaja siempre a favor del momento presente, no contra él. Haz del presente tu amigo y aliado, no tu enemigo. Esto transformará milagrosamente tu vida.

 Una práctica espiritual simple pero radical es aceptar lo que surja en el Ahora, dentro y fuera.


Ocúltate entre la llamas.

A la larga el sufrimiento destruye el ego…, pero no hasta que suframos conscientemente. Cuando aceptas el sufrimiento, hay una aceleración del proceso, provocada por el hecho de que sufres conscientemente. En medio del sufrimiento consciente está ya la transmutación. El fuego del sufrimiento se convierte en la luz de la conciencia.


Capullos del árbol de los frutos florecerán en el fuego.

La verdad es que necesitas decir sí al sufrimiento para poder trascenderlo.

La verdadera libertad y el final del sufrimiento estriban en vivir como si hubieras elegido deliberadamente cualquier cosa que sientas o experimentes en este momento.
Este alineamiento interno con el Ahora es el final del sufrimiento.


Por la tarde sale el sol.

Cuando aceptas lo que es, cada momento es el mejor. Eso es iluminación.


La Nueva Conciencia. Charla que impartió en español Eckhart Tolle en el Forum de Barcelona en el 2007. En algún momento comenta algo sobre el zen:

9 de septiembre de 2013

COCINA ZEN (II). EDWARD ESPE BROWN.

Aquí va una de las recetas del libro LA COCINA ZEN, de Edward Espe Brown, que yo me he animado a hacer, y que me ha salido muy bien:

TOFU CON CHAMPIÑONES, ZANAHORIAS Y ESPINACAS

Para preparar este plato no son necesarios todos los ingredientes pero, por una cuestión estética, queda mejor cuando se incluyen todos. El tofu suele encontrarse en dos variedades: duro y blando. Para esta receta el tofu duro es mejor, porque el blando puede desmenuzarse cuando se remueve al freír. La cebolla yo la he puesto de la normal.


Para 4 a 6 personas

1 cucharada de aceite de oliva
1 cebolla roja pequeña, a dados
2 dientes de ajo, picados
1 cucharada de jengibre fresco, molido
1 zanahoria grande, cortada en óvalos o a tiras
Sal
De 6 a 8 champiñones, a dados
Unos 225 g de tofu, cortado a cubos
De 200 a 225 g de espinacas
Salsa de soja (se me ha olvidado ponerla en la foto de los ingredientes)


Calentar el aceite en una cacerola y saltear la cebolla un par de minutos. Añadir el ajo, el jengibre, la zanahoria y un poco de sal. Reducir el fuego y seguir cociendo unos 2 o 3 minutos más. Añadir los champiñones y revolverlo todo, añadir un par de cucharas de agua, tapar y cocerlo a fuego lento hasta que las zanahorias estén blandas. Añadir el tofu y las espinacas, cubrir y cocer. Condimentar con un poco de salsa de soja.
Si te animas tú a hacer la receta, ya compartirás cómo te ha salido.


 

 

2 de septiembre de 2013

OSHO, EL GURÚ DE LOS ROLLS ROICE

Hace algunos años tuve ocasión de ver un programa en la 2, creo que fue un documentos TV, que trataba de una chica de unos treinta y tantos años, cuya madre había sido seguidora de Osho, y había vivido de pequeña con ella en varios de sus ashrams. Esta chica quería sacar a la luz las experiencias traumáticas que había vivido en esos ashrams, que iban desde abusos sexuales a explotación laboral infantil en los campamentos de verano para niños de la organización, en los que se les hacía trabajar prácticamente de sol a sol haciendo abalorios, que luego se vendían en los ashrams para recaudar fondos. Quería también que su madre fuera consciente del daño que le había causado por ignorar y negar lo que allí había ocurrido, lo reconociera y le pidiera perdón por sus errores. Y también denunciar a la opinión pública lo que realmente sucedía en aquella secta y con aquel gurú que la dirigía. He encontrado en internet el documental en cuestión, un DOCUMENTOS TV titulado OSHO. VICTIMAS DE LAS SECTAS:


Lo que cuento a continuación lo he extraído de Internet, y es totalmente cierto, porque lo mismo se narró en aquel programa de TV y todo se puede comprobar. Y cuento todo esto porque me parece lamentable que en cualquier librería a la que voy me siga encontrando en la sección de espiritualidad o de “autoayuda” una estantería entera de libros de Osho, y que cada dos por tres me aparezcan en mi muro de facebook “sus” “sabias” frases.

El caballero que mira fijamente a la cámara de la policía en esta foto de 1985 es Chandra Mohan Jain, conocido como Bhagwan Shree Rajneesh o "el gurú de los Rolls Royce", y brevemente (cuando afirmó ser la reencarnación de Buda) como Rajneesh Gautaman the Buddha. Si estos nombres no le dicen nada a usted, quizá sí ha oído el último sus muchos alias: Osho®. Además de ser su último nombre, Osho® es hoy una marca registrada del "círculo interior" de su secta, los 21 herederos seleccionados personalmente por él, dirigidos por Swami Prem Jayesh (originalmente Michael William O'Byrne, de Canadá, quien al menos hasta hace poco tenía prohibida la entrada en la India), que mantienen un fructífero negocio con los libros e ideas cambiantes de Rajneesh, centros vacacionales "de meditación" y diversos productos y servicios adicionales, incluido un alucinante "tarot zen Osho®" y una "multiversidad" en Pune, India, para aprender a meditar y conocer las "ciencias esotéricas" entre otras cosas.
Osho fue uno más de los muchos gurús o maestros indostanos que aterrizaron sobre la ingenuidad hippie de occidente en los años 70-80, a grupas del Maharishi Mahesh Yogui. Lo que lo hizo singular es que a Rajneesh le gustaban las mujeres guapas, el dinero a espuertas y los autos lujosos, en particular los de la marca Rolls Royce. Su pequeña manía por estos autos lo llevó a ser propietario de 93 de ellos. Su otra afición lo hizo crear una versión propia y aumentada del tantrismo hinduísta que permitía todo tipo de actos sexuales a gusto del maestro.
Osho con uno de sus looks y uno de sus Rolls Roice
Por supuesto, no es en lo más mínimo criticable que uno disfrute el sexo mientras no viole la ley, y tampoco lo es que se compre Rolls Royces si lo hace con dinero bien habido y no viola la ley (y mejor si no explota a nadie para conseguir el dinero). Pero obtener todo eso con el rollo místico y presentándose alternativamente como un superhombre, un dios, un Buda y un maestro espiritual ya no parece tan honesto. Y menos cuando usted viola la ley muy seguido y acaba como el caballero de la foto. Menos honesto es también que sus "ideas" fueran todas recicladas de otros autores, y que sus libros, según confesión de sus seguidores, fueran con frecuencia escritos por mujeres de su entorno más cercano, su harén, pues. Tampoco tiene alta puntuación de honestidad no pagar impuestos o defender el sexo con menores de edad, cosa que según sus seguidores hallaba natural y recomendable. Y tampoco es exactamente honesto tener a unos seguidores espirituales a los que se explota vilmente para obtener una fortuna económica manteniéndolos en condiciones de vida poco recomendables.
Osho con uno de sus looks de gurú indú, creando tendencia
Nacido en 1931, Rajneesh se dedicó prácticamente toda su vida a ser gurú o "maestro", consiguiendo una gran cantidad de seguidores en la India y algunos en los Estados Unidos. Dicho de otro modo, no trabajó un solo día de su vida, lo cual lo convierte en la envidia de más de cuatro. Su manejo del asunto de ser gurú y vivir de los seguidores siempre fue pragmático, y siempre buscó el apoyo de una mercadotecnia adecuada para llegar a más seguidores, con lo cual sus enseñanzas eran bastante "flexibles", o de quita y pon: lo que enseñaba ayer podía negarlo hoy si convenía. Igual afirmaba que se iban a acabar las guerras que, cuando una firma de relaciones públicas le dijo que las profecías apocalípticas tenían mucho rating entre los seguidores profesionales, predijo guerras y atrocidades. Y cuando lo atrapaban cometiendo alguna barbaridad, acostándose con una o más adeptas, lo hacía amparándose en el "tantra" o en algún ente espiritual inventado ad hoc esa mañana.
Pero Rajneesh era muy, muy simpático y convincente, y parecía honesto, con lo cual nunca le faltaron seguidores. Hasta que se ahogó en su propio pantano de cuentos.
En 1981, los seguidores estadounidenses de Rajneesh-Osho® compraron un rancho de 26 mil hectáreas en los condados de Wasco y Jefferson, estado de Oregon, en Estados Unidos, afirmando que querían hacer una comuna agrícola muy pastoril y mona. El lugar pasó a llamarse "Rancho Rajneesh", se empezó a construir en él una ciudad en la que llegaron a vivir 3.000 de los seguidores de Rajneesh (los llamados "sannyasins") y a él llegó a mediados de año el gurú en persona, que ya llevaba un tiempo en los Estados Unidos. Al parecer, el revuelo formado en la tranquila zona y en el cercano pueblo de Antelope hizo que cuando Rajneesh solicitó una extensión de su visado, las autoridades decidieran investigarlo. Dos problemas se hicieron evidentes, según cuentan los registros del sheriff de Wasco: una serie de matrimonios sospechosos entre seguidores estadounidenses y seguidores de otros países que parecían destinados sólo a conseguir la estancia legal de los sannyasins extranjeros (simples bodas de conveniencia) y el hecho de que la mudanza del señor Rajneesh de la India al país del dólar parecía estar relacionada con el hecho de que el caballero le debía al gobierno de la India unos seis millones de dólares en impuestos, cantidad que, inexplicablemente, no parecía dispuesto a pagar.
  
Osho detenido y esposado
Para 1982, los seguidores del Rancho Rajneesh eran ya suficientes como para tomar por asalto la ciudad de Antelope. En una elección que convocaron en abril, ganó la propuesta de cambiarle de nombre a la ciudad por el de Rajneesh, incorporando como pueblo al rancho, ahora llamado Rajneeshpuram, y empezaron a exigir información y apoyo en dinero público para sus actividades ante la furia de los residentes originales. En 1983, los visitantes externos a la comuna de Rajneesh, como el sociólogo Lewis F. Carter, que escribió un estudio científico sobre la comunidad en la revista Contemporary Sociology en 1991, detectaron en la comuna el autoritarismo y la búsqueda del "control total" propias de las sectas, lo cual también era evidente en el interés fundamental por que la comuna produjera dinero para satisfacer los caprichos del "dios viviente".
Las tensiones entre los residentes "de siempre" y los advenedizos adeptos de Rajneesh llevaron a que estos últimos acumularan un importante arsenal mientras Osho® predecía que el SIDA mataría a todas las personas del mundo excepto a los de su comuna. Hubo un intento de asesinato del médico de Rajneesh y del fiscal de distrito del condado de Jefferson, el saqueo e incendio de la oficina de planificación del condado de Wasco y escuchas telefónicas y con micrófonos dentro de la comuna. En el colmo de lo bizarro, los seguidores del gurú cultivaron bacteria de salmonella y la esparcieron en bares de ensaladas de 1o restaurantes de The Dalles, en Wasco, afectando a más de 700 personas, con lo que esperaban poder influir en las elecciones de la comisión del condado inhabilitando a los votantes locales, en lo que hoy se considera, simplemente, el primer ataque bioterrorista moderno, y un aviso de ataques de otras sectas, como la de Shoko Asahara y su ataque al metro de Tokio con gas sarin . Rajneesh culpó de todo a su secretaria y buscó una salida a lo que se convertía en un infierno jurídico y mediático, entre otras cosas devolviéndole su nombre original al pueblo de Antelope. Pero no tuvo éxito, de modo que tomó a algunos de sus seguidores, subió a su jet privado y trató de huir, pero la oficina de inmigración y naturalización lo detuvo, lo devolvió a Oregon, donde le tomaron la instantánea que abre esta entrada y lo llevó a juicio, acordando con él no sentenciarlo a una pena de prisión si abandonaba el país y se declaraba culpable de violar las leyes de inmigración. Fiel a su autoimagen, Rajneesh, en prisión, exigió una atención adecuada a su estatus superior: comida especial y un trono.

Osho dando una charla protegido por su guardaespaldas
Rajneesh volvió a la India, dejando atrás a sus seguidores, varios de los cuales, en particular mujeres dirigentes, fueron a juicio y resultaron condenados por los intentos de asesinato mencionados, el ataque con salmonella y el fraude migratorio. Mientras ellos pasaban a ocupar una celda en Oregon (su secretaria, Sheela, que solía pasearse armada, fue condenada a 20 años en 1986), Rajneesh recorría 21 países en su jet privado: lo expulsaron de Grecia, pasó por España, anduvo en Uruguay (donde se cambió el nombre a Osho®), visitó Jamaica y volvió a Poona, India, donde finalmente murió en 1990.
Ése es, pues, el "místico contemporáneo" que ahora nos están vendiendo, probablemente el místico menos místico de la era de Acuario. Pero como ya hemos dicho, la charlatanería no se crea ni se destruye, sólo se guarda unos años hasta que la gente se olvide de los escándalos y ridículos del pasado, y se saca de nuevo a pasar la gorra entre los entusiastas siempre dispuestos a redescubrir oriente a tanto la dosis.



En NETFLIX se puede ver un documental buenísimo sobre OSHO de seis capítulos, titulado WILD WILD COUNTRY. Engancha un montón. Cuando ves el primer capítulo estás deseando ver seguidamente el siguiente.