5 de julio de 2021

LA FONTE. BERTA MENESES. MAESTRA ZEN.



En un pozo que no ha sido cavado
el agua fluye desde un manantial 
que no mana.
Allí alguien sin sombra ni forma
está trasladando agua.
Koan    

Berta Meneses. La fonte:


Del evangelio según San Juan (resumido):       
En aquel tiempo llegó Jesús a una de ciudad de Samaria llamada Sicar. Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba sentado junto al pozo. Llega una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dice: Dame de beber. Le dice la mujer samaritana. ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana? (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.) Jesús le respondió: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva. Le dice la mujer: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? Jesús le respondió: Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.     






Amancio Prada - Juan de la Cruz. La fuente que mana y corre:

21 de junio de 2021

PASEOS CONSCIENTES (VIII) Y DIBUJO CONSCIENTE.

“Para ver, debemos olvidar el nombre de las cosas que estamos mirando”. 
Claude Monet.   

"Lo que nos ofrece la atención plena del dibujo es que entramos en un estado del ser que se caracteriza por una sensación de conciencia abierta y espaciosa.

Todo el mundo puede dibujar. No hay excepciones. Lo único que realmente impide dibujar a la gente es esa voz en su cabeza que le dice que no puede, que no debe, que se le da fatal. Pero lo que dice esa voz no es verdad.

Llega al dibujo sin ninguna expectativa. Permítete dibujar, sin más.       

A la naturaleza podemos llamarla verdaderamente la amiga de la atención, porque nos lleva sin esfuerzo a un mayor estado de presencia quieta y silencio interior.


Cuando cogí un lápiz y empecé a dibujar un pequeño sauce cuyas ramas colgaban sobre el agua, entonces estuve presente, estuve del todo allí, y noté el centelleo dorado en las aguas cenagosas, el temblor del viento en el largo envés plateado de las hojas, los cúmulos de nubes que se reflejaban en la superficie del lago. Otro día me fui un rato a subir una montaña, siguiendo el torrente y las caídas de un riachuelo. Encontré una cascada. Me senté y la dibujé, arrastrada sin ningún esfuerzo hacia la quietud, a medida que la luz cambiante me iba revelando poco a poco las texturas de los helechos y el musgo sobre las resbaladizas piedras. No hubo palabras en ningún momento. Solo silencio y quietud.

Cuando estamos dibujando en la naturaleza es más fácil trasladarse a ese estado de ser sin más. Simplemente estamos ahí con la calma y la quietud del mundo natural".   

Del libro: La meditación y el arte de dibujar. Wendy Ann Greenhalgh. Ediciones Siruela.

La propuesta de dibujo consciente que se hace en este libro me resultó muy interesante, por eso la he llevado a la práctica. Es un buen complemento en un Baño de Bosque. La mirada atenta que conlleva el dibujo hace que se capten detalles de la naturaleza que antes nos pasaban desapercibidos. No importa el resultado, la ejecución técnica. A veces hay que hacerlo de pie, sin apoyarse. No es necesario saber dibujar. El dibujo no es para una exposición. Importa sobre todo el hacerse consciente de la belleza de la naturaleza, conectando así con el instante presente. Se trata de, cuando surja (al igual que cuando se escribe un haiku) hacer un boceto, un dibujo sencillo, realizado de forma similar a una pintura sumi-e, con el menor número de trazos posible, corrigiendo y borrando solo lo imprescindible. 
El material recomendable para esta actividad es el siguiente: 
Un portapapeles con pinza, preferiblemente de tamaño cuartilla o medio folio. El mío lo compré en TIGER. Un estuche con dos lápices de grafito de diferentes durezas, dos lápices verdes (uno más intenso y otro más claro), un amarillo, un azul, un marrón y un ocre; una goma de borrar, un sacapuntas y un lápiz difuminador. 

Paseos Conscientes por parques y zonas verdes de Zaragoza:                 


6 de junio de 2021

MIEDO AL MIEDO. ECKHART TOLLE.

KRISTINA: Llevo 16 años sin conducir porque le he tomado miedo, tuve un grave accidente y esto me traumatizó hasta el punto de que no puedo hacerme cargo de las responsabilidades familiares como llevar a los niños al colegio, etc. Mi marido tiene que hacerlo todo, llevarlos al médico, a las actividades, etc., incluso teniendo que pedirse tiempo libre en el trabajo. Sin embargo desde que leí Una Nueva Tierra, he empezado a conducir y por el momento todo va bien... El problema es temo que algún día regrese el miedo y me bloquee al volante. ¿De qué manera puedo superar esto? 

ECKHART TOLLE: Bueno, primero decirte que es fantástico que puedas conducir de nuevo. El viejo temor se ha marchado pero tienes miedo de que vuelva. Esto suele ocurrir, las personas a veces desarrollan un miedo a tener un miedo, esto es producido por la mente porque a ésta le gusta proyectarse en el futuro y dudar. Así que reconoce este hecho... reconoce que es tu mente la que está intentado comprender lo que te ha pasado, y como no lo consigue, crea duda y un nivel superior de miedo al miedo. Sólo tienes que confiar que lo has superado y sé consciente de cómo te sientes ahora que esto ha ocurrido. Siéntate relajadamente al volante, disfruta de la conducción, de la espera en los semáforos, disfruta de esto de nuevo. A mi particularmente me gusta mucho conducir, lo encuentro muy relajante... el estar sólo en mi coche, conduciendo hacia algún lugar, antes solía ir con mi coche hasta algún lugar tranquilo y me quedaba dentro meditando o escribiendo. Puedes crear este espacio de paz y serenidad dentro de tu coche, puedes llegar a disfrutar sin miedo, se trata de estar concentrada en el momento en que estás conduciendo, disfrutando de ello. Y si la mente te asalta con un pensamiento del tipo: ¿Cuánto tiempo va a durar esto? No le hagas caso. 

Permanece en el momento presente porque cuánto más estés ahí, menos posibilidad tendrá tu miedo de volver. No puede volver cuando estás totalmente en el ahora, sólo cuando te sales de él. Fíjate en el patrón de tu pensamiento, el miedo quiere decir que te has salido del ahora para proyectarte en algo que ocurrió en el pasado o que tienes miedo que vuelva a ocurrir en el futuro. Así que cuánto más estés en el presente, mejor. Ese miedo sólo vive en el pasado y en el futuro.  

KRISTINA: Gracias.

 

UNA NUEVA TIERRA. CLASE 8.7 "EL ESPACIO INTERIOR" (minuto 3,30): https://www.youtube.com/watch?v=r0PPh_Vz-8k&list=PL942DC965DA790D02&index=7

26 de mayo de 2021

FRANCO BATTIATO. SU ÚLTIMA CANCIÓN.

El día en que murió Franco Battiato, el Etna se activó por el lado opuesto a la ladera donde él vivía y llenó el cielo de ceniza rosada. Battiato se había marchado a las 5,30 del día anterior, en ese claroscuro donde el alba es tan difícil de percibir entre las sombras La enfermedad apretó de repente. Le apartó de la música. En los últimos tiempos pensó mucho en san Juan de la Cruz y en santa Teresa de Ávila y en ese camino del sufrimiento. Estaba completamente preparado. “Lo vivió con serenidad y se fue con una sonrisa”, recuerda Franz, su íntimo amigo y manager.
Los últimos tiempos los pasó con su hermano Michele y su sobrina Grazia, herederos de su obra, que se mudaron a su casa de Milo. Escuchaba música clásica en la radio y en la televisión. Nada de pop. Jamás sus discos. Pocos libros, menos lecturas de las que solía. Había incluso dejado de meditar después de visitar hacía algo más de tres años antes a su referente Willigis Jäger, que le confesó que también había abandonado el ejercicio.
https://zenyadvaita.blogspot.com/2018/01/la-ola-es-el-mar-willigis-jager-monje.html
El padre Guidalberto Bormolini, sacerdote de larga experiencia en misión en la India, especialista en acompañamiento a la muerte, estuvo cerca de él en los últimos años y ofició la ceremonia del miércoles: “Rezábamos por la noche al teléfono. Estaba muy preparado para este viaje. Le pregunté cuando ya estaba enfermo si tenía miedo o preocupaciones que le pesaran. Siempre me dijo que no, que estaba listo para todo porque había hecho su vida. Lentamente hablaba menos, pero hasta que pudo hacerlo afrontamos estos temas. Sentía que había cumplido su misión. Y cumplir una misión es el modo más sereno para dejar esta vida. La muerte no es un drama, es solo una posibilidad”.
La última voz de Battiato quedó registrada en 2018. El músico llamó a su amigo y legendario técnico de sonido, Pino Pischettola. Apenas le quedaban fuerzas. Especialmente después de dos caídas con roturas de fémur que le dejaron muy tocado. Había hecho una gira un año antes con la Royal Philharmonic, así que usaron algunos de los arreglos grabados y lanzaron  Torneremo ancora, el último tema que tenía escrito en un cajón. Más recitado que cantado, la voz no daba para tanto ya.
El vídeo de aquella canción fue un encargo al artista Giuseppe La Spada. Battiato ya no estaba bien, pero trabajaron a distancia. Las imágenes, cuenta el realizador, están grabadas en Sicilia: en el Etna y Argimusco. “Era un lugar donde Battiato iba mucho, sitios con una gran carga espiritual. La idea era buscar espacios no contaminados por el ser humano, donde empezar viajes, transmigraciones de las almas. Él habla en el texto de ese sentido de la no permanencia. Todo el mundo sabe que esa canción es un testamento. Y el volcán es un lugar donde la vida se regenera”. Quizá por eso el cielo de Milo estaba cubierto de ceniza el miércoles.
Resumen del artículo de El País La perspectiva Battiato:
https://elpais.com/cultura/2021-05-23/la-perspectiva-battiato.html
 
Franco Battiato, Royal Philharmonic Concert Orchestra - Torneremo ancora:
https://www.youtube.com/watch?v=fEICC4MIeAY
 
Torneremo ancora, traducida al español:

VOLVEREMOS OTRA VEZ
Un sonido desciende muy lejano.
Ausencia de tiempo y de espacio.
Nada se crea, todo se transforma.
La luz está en el ser luminoso
que Irradia todo el cosmos
Ciudadanos del mundo
buscan una tierra sin fronteras
La vida no termina, es como el sueño.
El nacimiento es como el despertar.
Hasta que seamos libres.
Volveremos, una y otra vez, y otra vez.
Sabes que el sueño es realidad.
Un mundo inviolado 
nos espera desde siempre.
Los migrantes de Ganden*
en cuerpos de luz sobre planetas invisibles.
Muchas son las vías,
pero solo una que conduce a la verdad.
Hasta que seamos libres.
Volveremos, una y otra vez, y otra vez.
 
* Monasterio de Ganden, cerca de Lhasa, Tibet.

16 de mayo de 2021

SILENCIAMIENTO. JAVIER MELLONI.

Javier Melloni Ribas (Barcelona, 1962), jesuita, teólogo y antropólogo, está especializado en mística comparada y diálogo interreligioso. Varias inmersiones en la India le han permitido poner en contacto elementos de la mística hindú con la cristiana. Es miembro de Cristianisme i Justícia y profesor en la Facultat de Teologia de Catalunya y en el Institut de Teologia Fonamental de Sant Cugat. En su tarea como acompañante espiritual integra elementos de diversas tradiciones. Vive en el centro espiritual La Cueva de San Ignacio, en Manresa. 
 

La pausa entre dos notas,
el espacio en blanco entre dos palabras,
la página virgen entre dos capítulos,
la noche tras la actividad del día,
los árboles despojados en invierno
tras la lluvia de flores en primavera,
la abundancia de frutos en verano
y la caída de las hojas en otoño
que dejan en el suelo una alfombra
de colores calmos…

El silencio es el vacío que posibilita lo pleno.
Todo lo lleno anhela el vacío
para no quedar saturado de sí mismo.
El silencio de los sentidos, de los deseos, de la mente.
El silencio que nos devuelve el estado prístino del ser,
de simplemente ser en el Ser.
 
Quietos, callados y acallados,
solo siendo y sintiendo la respiración
llenando y vaciando nuestro anhelo.
 
Silencio que habita en la calidad del Ser.
Quien se sumerge en él 
es hospedado en su abrazo.
Permanecer, así, quietos y acallados,
simplemente siendo en El-que.Es.
 
Las heridas más antiguas
causadas por lo que faltó cuando era necesario
dejando brechas de ansiedad
se sanan en este sumergirse.
 
El ahora que aguardaba
se abre como fruto maduro.
Quietos, grávidos de ser,
reposamos brotando del ser al Ser.
 
Del libro SED DE SER, de Javier Melloni.




Sed de Ser - Cortometraje Contemplativo:
https://www.youtube.com/watch?v=syfoqPkzyDk
 
 

2 de mayo de 2021

ESPÍRITU CRÍTICO Y ESPIRITUALIDAD.


De un tiempo a esta parte están de moda en las cadenas de pago las series de sectas: Wild Wild Country (Osho), Nxium, “Bikram: yogui, gurú, depredador”, Holy Hell, Waco, One of us, el Palmar de Troya, iglesia de la luz del mundo, "Sé docil: reza y obedece".. Cumplen una buena función estas series; desenmascarar, mostrar con claridad cómo manipulan estos líderes de sectas y qué oscuros fines persiguen.  


Los casos que aparecen en estas series son casos extremos de sectas destructivas pero, en esto del sectarismo, como en todo, hay grados. Hay muchos grupos de espiritualidad, religiosos o de crecimiento personal que no son sectas, pero a veces aparece algún toque sectario, que al principio no es muy evidente y que, si no se percibe y cuestiona a tiempo, puede ir a más.    

En la entrada del ashram de Osho, en la sala donde se dejaban los zapatos antes de acceder al interior, había un cartel que decía “deja aquí tu mente”. De esta forma tan sencilla, con esta simple indicación y su palabrería consiguió este gurú amasar una inmensa fortuna que salió una colección de Rolls Roice y dos jets privados. También dejó un montón de gente expoliada económicamente y dañada psicológicamente. Y es que no está mal apartar temporalmente la mente, pero siempre dejando encendido el piloto del espíritu crítico.

De Osho ya escribí en otra entrada del blog: 

Este escrito de la psiquiatra Maribel Rodríguez describe muy bien las características típicas que se dan en una secta.



Si buscas información sobre sectas, en estas web la encontrarás:

EducaSectas, del psicólogo clínico Miguel Perlado:


18 de abril de 2021

ESTAR CON LOS QUE MUEREN. JOAN HALIFAX. MAESTRA ZEN (NOMBRADA POR THICH NHAT HANH).

Roshi Joan Halifax es una maestra zen de los Estados Unidos, antropóloga, ecóloga, activista social. Mantuvo un breve matrimonio con Stanislav Grof en 1972. Juntos examinaron el uso de LSD como apoyo para los moribundos. Halifax ha recibido la transmisión del Dharma de los maestros Bernard Glassman y Thich Nhat Hanh, y estudiado con el maestro zen coreano Seung Sahn. Ha dedicado mucho tiempo de su vida, 40 años, a cuidar de los moribundos y de las personas que los cuidaban, y también a cuidar de prisioneros en las cárceles. Ha hecho de la compasión su manera radical de entender el budismo. Actualmente dirige el centro zen Upaya en Santa Fe, Nuevo México, relacionado con la organización Zen Peace Makers, que luchan por el compromiso social en el budismo.
 
¡Tremendo! Es el primer adjetivo que me ha venido para calificar este libro. Tremendo, no solo por el tema que trata, la muerte, tan poco habitual, tremendo de bueno. Impactantes las meditaciones prácticas que propone. De los mejores libros que he leído. Tanto es así que, como suelo hacer, empecé a subrayar las frases que más me llegaban y me encontré, para mi sorpresa, con que estaba subrayando casi todo el libro.
Ha sido todo un descubrimiento este libro, tan vivencial, tan profundo, y a Joan Halifax, la maestra zen que lo ha escrito. Eso sí, no se puede recomendar a todo el mundo, por ejemplo, a personas hipocondríacas, obsesivas o depresivas, y hay que leerlo en momentos especiales.
 
La negación de la muerte campa a sus anchas a lo largo de toda nuestra cultura, dejándonos lamentablemente desprevenidos cuando llega nuestro momento de morir o nuestro momento de ayudar a otros a morir.
 
Nos preguntamos: ¿Qué se sentirá al morir? ¿Sufriré? ¿Estaré solo? ¿Dónde iré después de morir? ¿Se me echará de menos? ¿Es dolorosa la muerte? ¿Será un alivio? Cuando nos hacemos estas preguntas, surge nuestro no saber, porque la verdad es que nunca podremos responderlas.
 
Esta es la naturaleza del morir: dejarse llevar hacia lo desconocido, soltar nuestras amarras y abrirnos a la inmensidad de quienes somos en realidad.
 
Cuando la muerte se acerca, la persona que está agonizando puede oír una tenue vocecita que la invita a la libertad. Yo también me he encontrado con esa vocecita. Está ahí para hablar con nosotros, si le ofrecemos el silencio suficiente para ser oída.
 
La atención plena, el núcleo de todo lo que estamos haciendo en el proceso de estar con los que mueren, es una práctica de prestar una atención profunda a lo que está teniendo lugar en el momento presente.
 
Permítete estar presente con tu propio sufrimiento y con el hecho de que, igual que tú, los demás también sufren.
 
Paciente y cuidador son uno y lo mismo, conectados por la vida y por la muerte, así como por el sufrimiento y la alegría. Cuando somos capaces de atravesar el temor al reconectarnos con el otro, surge la compasión real.
 
No hay una muerte buena o mala. Morirse es morirse; cada uno lo hace a su manera.
 
No hay un yo, ni otro: nadie que ayude, nadie siendo ayudado.
 
¿Qué le dio sentido a tu vida? ¿Qué harías ahora de manera diferente, sabiendo que en un año vas a perder la vida? ¿Qué cambiarías en tu vida? ¿Qué relaciones has de poner en orden? ¿A quién debes pedir perdón? ¿A quién necesitas perdonar? ¿A quién quieres a tu alrededor compartiendo estos últimos momentos de tu vida? ¿Cuál ha sido el mayor regalo que has recibido en esta vida? ¿Qué te está haciendo perder el tiempo? ¿Qué es lo que te guía y te sirve de apoyo en tu vida? ¿Qué te importa realmente? ¿Qué puedes hacer hoy para favorecer una buena muerte?
 
Cementerio Koyasan (Japón).
“Practicar la muerte” es soltar, rendirnos y desprendernos para, en el mejor de los casos, practicar la generosidad. Podemos hacerlo ahora; en cualquier momento, podemos empezar a practicar el morir.
 
“Yo quiero ser siempre terminal”, me dijo un paciente de cáncer que iba a morir. Su diagnóstico le devolvió partes de su vida que había perdido cuando estaba sano. Él me recordó que todos somos terminales.
 
Darnos cuenta de que sufrimos porque nos consideramos permanentes y separados es extremadamente importante. La compasión surge al darnos cuenta de que no estamos separados y no tenemos una identidad fija.
 
Cuando nuestra visión de la realidad es amplia y clara, descubrimos ese inmenso horizonte indescriptible del no saber, brillando en el ocaso del silencio y de la rendición.
 
Incluso el dolor más intenso es impermanente. Y lo que es más importante, el dolor no es quienes somos en realidad.
 
Sorprendentemente, es muy habitual que las personas decidan morir cuando los cuidadores hayan abandonado la habitación; imagino que solo quieren morir tranquilos y solos. Quizás esta persona quiera estar libre de toda esa atención que le mantiene en vida.
 
El no saber y el ser testigo han sido durante mucho tiempo mis refugios y mis guías para estar con el proceso de la muerte.
 
A veces, todo lo que necesita un ser querido que está teniendo una muerte difícil es permiso para irse y el conocimiento de que ha sido amado.
 
En lo más hondo de nuestro ser, todos estamos libres del sufrimiento.
 
Hasta la pena es transitoria y con el tiempo puede atravesarnos y dejarnos tras su paso más sabios y más humildes.
 
Suena raro, pero normalmente la catástrofe es la circunstancia que libera la fortaleza, la sabiduría y la amabilidad del asfixiante abrazo del miedo. La catástrofe es la esencia del camino espiritual.
 



Roshi Joan Halifax. Estar con los que mueren:
https://www.youtube.com/watch?v=HsPkq0DWcQU
 
Joan Halifax: La compasión y el verdadero significado de la empatía:
https://www.youtube.com/watch?v=dQijrruP9c4