Shinrin-Joku significa sumergirse en
el ambiente del bosque o absorber el bosque a través de los sentidos. Se trata
simplemente de estar en la naturaleza, conectar con ella a través de los cinco
sentidos. El ideal sería practicar shinrin-joku en un bosque espectacular de
los que tenemos en Aragón, pero también está muy bien hacerlo en Parques y
zonas verdes de nuestra ciudad. En Zaragoza llevamos a cabo esta práctica desde
ya casi cinco años en el grupo de facebook "Paseos conscientes en
Zaragoza, España". He compartido en el blog otras dos entradas sobre los baños de bosque, un titulada EL PODER DE LOS BOSQUES y la otra BAÑOS DE BOSQUE. SHINRIN-YOKU 森林浴.
Bosque del Betato. Valle
de Tena. Huesca.
Entre
Piedrafita de Jaca y Tramacastilla de Tena, a las faldas de la Sierra de la
Partacua, existe un bosque de hayas al que se accede desde los dos pueblos. Un
paseo por esta masa boscosa de abedules, pinos y, sobre todo, hayas hace
experimentar todo un mundo de sensaciones. Uno de los hayedos con mayor encanto
y valor botánico del Valle de Tena.
Pinares de Rodeno.
Teruel.
Ocho
rutas senderistas recorren esta zona aragonesa habitada por jabalíes, corzos y
gatos monteses. En plena Sierra de Albarracín, es
un extenso pinar de pino de rodeno o resinero que se asienta sobre
areniscas, donde también habitan encinas, pino negral, sabinas,
sauces, álamos, enebro y acebo. En sus abrigos rocosos
alberga pinturas prehistóricas del arte rupestre levantino.
Hayedo de Ordesa. Huesca.
Se trata de uno de los hayedos-abetales mejor conservados de
todo el Pirineo español.
El Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido concentra la
región tal vez más espectacular de todo el Pirineo: profundos cañones, altas
cumbres, cascadas asombrosas, bosques centenarios, flores alpinas y una
variedad de paisajes difícil de encontrar en otras zonas de esta cordillera.
Sabinar de Monterde. Teruel.
Con una superficie de más de
14.000 hectáreas, está considerado el bosque de sabinas más extenso de Europa.
La sabina puede crecer un milímetro de diámetro al año, por lo que poder
contemplar un buen número de estos árboles que tienen entre 500 y 1000 años es
un regalo para los sentidos.
Bosque de la Pardina del Señor.
Huesca.
Cerca de Fanlo se encuentra este maravilloso bosque. Se
parte de la oficina de turismo que está en la entrada del pueblo, para luego
bajar unos 800 metros por la carretera dirección Sarvisé hasta encontrar la
señal del GR-15, que indica el camino a tomar hacia Buesa y Broto. Abetos,
hayas, robles, arces, álamos temblones, abedules, avellanos, fresnos, serbales,
cerezos silvestres, quejigos, pinos... La gran variedad de especies de este bosque hace que esté considerado uno de los diez bosques españoles mas bonitos para visitar en otoño.
El camino de Turieto.
Torla. Huesca.
El camino de
Turieto Bajo (entrada
junto al Hotel Bellavista) es la antigua vía de
comunicación entre Torla y las praderas de Ordesa. Este sencillo y
bien señalizado recorrido tiene como alicientes el paso sobre el bonito puente
de la Glera, las
vistas sobre las cristalinas pozas del río Ara, un paseo por un umbrío y fresco
bosque de hayas, pinos y abetos y las vistas de varias cascadas.
Bosque de Gamueta. Ansó. Huesca.
El hayedo abetal
de Gamueta es considerado por muchos expertos como el mejor bosque montano del
Pirineo aragonés, y el mayor conjunto de árboles monumentales de la región. Un
rincón casi virgen, situado en la cabecera del valle de Ansó. El camino que comienza en el refugio de Linza, al principio es muy empinado. Hay otra entrada, por un camino más ancho y con poca pendiente, a unos dos kilómetros antes del refugio. Considerado como uno de los más extensos de la
cordillera, es una auténtica joya botánica.
Galacho de Juslibol.
Zaragoza.
El 2 de enero de 1961, producto de la mayor avenida del río Ebro
del siglo XX, se formó el meandro que dio lugar a este galacho, el último en
formarse. El soto del galacho es un bosque de hoja caduca denso y
enmarañado, con zarzas y lianas, en el que conviven chopos, álamos, olmos,
sauces, fresnos y tamarices. Desde los observatorios para aves se pueden
contemplar fochas, garzas y ánades. La zona de los lagos son las antiguas graveras abandonadas
que la vegetación se ha encargado de naturalizar.
Selva de Oza. Huesca.
Interesante paseo por los densos bosques
que caracterizan la Selva de Oza. Se inicia la ruta al Bosque de Oza frente a la entrada al
antiguo Camping de Oza. Presenta un alto interés
botánico y paisajístico. Otra ruta parte junto al camino que lleva al campamento, por la margen izquierda del río. En un cartel indica la dirección Palanca de Espata-Camino Viejo Puente Sil. Se recorren tramos de pinar, de hayedo y un muy
interesante denso bosque mixto de pino silvestre, haya y abeto. Nos aproximamos
en el tramo final al entorno del Barranco de Espata que también se caracteriza
por la frondosidad de su bosque.
Selva de Hoz de Jaca. Valle de Tena. Huesca.
De Hoz de Jaca a la Ermita de Santa
Elena. A este camino yo le he bautizado con el nombre de la senda del musgo. Una senda peatonal discurre por la
margen izquierda del río Gállego desde Hoz de Jaca a Santa Elena. La mayor
parte del recorrido está cubierto por un frondoso bosque que hace el paseo muy
agradable, especialmente en verano. Subidas,
bajadas, pequeños arroyos, musgo, bosque sombrío, prados, algún trozo de pista y
buenas vistas al valle son lo que nos encontramos.
Hayedo
del Moncayo. Zaragoza.
El “Hayedo de Peña Roya” es un recorrido circular de ocho
kilómetros que se adentra en los más frescos y hermosos
pasajes boscosos de la cara nororiental del Moncayo, donde pervive en buen
estado de conservación una extensa masa de hayas. Iniciamos el
paseo en el área recreativa de la fuente del Sacristán (1.300 m).
Por la carretera asfaltada, en dirección ascendente al Santuario, llegaremos en
unos 500 metros a una cerrada curva donde da comienzo una pista cerrada al
tráfico –con un pequeño aparcamiento– que penetra rumbo oeste en el interior del bosque
de hayas, que salpican abedules, saúcos rojos y acebos.
Sendero de las Gorgas de
Alba. Valle de Benasque. Huesca.
Una ruta recomendable de las muchas que pueden realizarse en
el valle, de aproximadamente una hora de duración, es la del sendero de las Gorgas de Alba, ubicado junto al llano de
Los Baños o de Turpí. Ideal para realizar con niños. Para llegar al inicio se toma
el desvío hacia los baños de Benasque y al cruzar el río Ésera comienza el
sendero. Se trata de un agradable paseo a través de los bosques de la zona,
donde podremos contemplar y descubrir algunas de las especies de árboles y
arbustos del valle, como pinos negros, abetos, hayas, fresnos y tejos. El
recorrido cuenta también con otro gran atractivo: las espectaculares cascadas
que se abren paso a través de las gorgas (gargantas).
https://www.youtube.com/watch?v=P-eqIOyROxU
Soto Parque del Agua. Zaragoza.
El Soto del Parque del Agua se trata de la zona de vegetación
y bosque de la ribera del río, la masa vegetal autóctona, que ya existía antes
de crear el Parque. Esta zona de Soto tiene caminos y explanadas para pasear
entre vegetación salvaje. Entre la gran variedad de especies vegetales que
acoge el Soto encontramos álamo blanco, chopo negro, espadaña, fresno común,
hiedra, olmo, rosal silvestre, sauce blanco, saúco, caña, carrizo, junco común,
lila de agua y tamariz.
https://www.youtube.com/watch?v=HzfkkQ7zfAk
Bosque de Gabardito. Valle de hecho. Huesca. Unos 5 km después de pasar la
localidad de Siresa alcanzaremos un desvío señalizado a la derecha indicado
como Borda Bisaltico y Refugio de Gabardito. Tomamos esta estrecha
carretera, que nos conducirá en unos 7 km y salvando un desnivel de
400 metros hasta el refugio de
Gabardito. Dejamos atrás el Refugio y nos dirigimos hacia nuestra izquierda en
dirección Este, tomando la ruta del GR-11.1, dirección al Bisaurín. Enseguida
nos introducimos en un bosque mixto de pinos y hayas. En invierno este camino
se convierte en una pista de esquí de fondo y para caminar con raquetas.
Bosque de San Juan de la
Peña. Huesca.
Entre los árboles de este frondoso bosque destacan los
habituales pino silvestre, carrasca, acebo, quejigo o boj. Caminando por los
senderos que lo recorren llegaremos a algunos de los miradores más bonitos que
hay del Pirineo. Tomando la senda señalizada que nace a la izquierda del
monasterio llegaremos al Balcón
de los Pirineos, un privilegiado mirador desde donde se dominan algunas de las
cumbres pirenaicas más importantes. Desde el mirador giraremos hacia la
izquierda siguiendo las indicaciones hacia el Mirador de San Voto.
Cañón de Añisclo.
Huesca. Primavera.
El cañón de Añisclo forma parte del parque nacional de
Ordesa y Monte Perdido. Es uno de los parajes más espectaculares de Aragón, un
profundo cañón esculpido durante millones de años por la intensa acción erosiva
del río Bellós. La vegetación del cañón, en general es muy densa y de tendencia
húmeda. Destaca la gran diversidad vegetal, como hayedos, pinares, fresnos,
carrascales, abedules, acebos, masas de abetos, tejos y arces entre otros.
https://www.youtube.com/watch?v=6uGjHgqZ_5w
Soto
Cantalobos. Zaragoza. Primavera.
Resulta
sorprendente encontrar a pocos metros de la ciudad, en la orilla del Ebro, en
su margen derecha, un denso bosque de ribera poblado de olmos, fresnos, álamos,
sauces, chopos, tamariz, carrizos; y arbustos, como la zarza o el rosal
silvestre, con la posibilidad de avistar diferentes especies de aves y escuchar
sus cantos, como el del ruiseñor en primavera.
Tour du Val D’Aspe.
Parking Sansanet.
Para llegar al punto de inicio de la ruta tenemos que
dirigirnos hacia Candanchú, para pasar a Francia por el antiguo paso fronterizo
de Somport. En apenas cinco kilómetros daremos con la señal de la zona de
aparcamiento de Sansanet, en el valle de Aspe, que forma parte del Parc
National des Pyrénées. El Tour du Val D’Aspe está señalizado y consiste en un
paseo circular corto y sin ninguna dificultad por el lado del río Aspe y por el
interior de un hermoso bosque de abetos y hayas, dos especies muy abundantes en
estas altitudes en la cara norte del Pirineo.
https://www.youtube.com/watch?v=qFkwZzzuoA0
Bosque del circo del Balneario de Panticosa.
El circo glaciar de Panticosa está ubicado en el Valle de
Tena y se encuentra en un paraje natural precioso con inmensas cumbres que lo
rodean, algunas de más de 3.000 metros. El río Caldarés, que recoge las aguas
de una serie de ibones y cascadas, atraviesa la pradera y forma a la salida una
laguna de cinco hectáreas llamada Ibón de Baños. Rodeados de coníferas,
encontramos un manto vegetal de pinos negros, abetos, robles y
abundante vegetación arbustiva.
https://www.youtube.com/watch?v=xcfWntJ-2vA&t=167s
Bosque de la Pinosa. (La
Cuniacha. Parque faunístico de los Pirineos).
Se localiza en el Valle de Tena, en pleno corazón del
Pirineo Aragonés, en el pequeño pueblo de Piedrafita de Jaca.
Lacuniacha es un “Bioparque” de 30 hectáreas donde
podremos encontrar una representación tanto de flora como de fauna de las
especies que viven o vivieron en algún momento en el Pirineo. Está
emplazado en el antiguo bosque de “La Pinosa”, un paraje natural en el
que apenas se ha intervenido.
El parque natural La Cuniacha forma parte de la Reserva
de la Biosfera Ordesa-Viñamala, la única Reserva de la Biosfera dentro del
territorio de Aragón.
En el Parque encontraremos un itinerario botánico con las
21 especies vegetales más destacables de la zona.
Lacuniacha baja: Representa un bosque mixto, donde
podremos observar diferentes especies vegetales, algunas de ellas
protegidas, como acebo, boj, pino silvestre, haya, roble, abedul, helecho,
fresno, serval, entre otros.
Lacuniacha alta: Representa un ecosistema de pradera
subalpina, donde las grandes praderas, arbustos y pequeñas flores de alta
montaña, hacen de La Cuniacha un paraje inigualable.
Estos dos ecosistemas, junto con los fantásticos miradores
que están ubicados estratégicamente, permiten disfrutar de la majestuosidad
del paisaje.
https://www.youtube.com/watch?v=ZQ1odYEY_gs
Circo de Lescun. Val D'Aspe.
Al Circo de Lescun se accede cruzando por el túnel de
Somport. Se encuentra ubicado en la cabecera de un pequeño valle lateral del
principal Val D’Aspe y se encuentra dentro de los límites del Parc National des
Pyrénées. Es también conocido como las Dolomitas de los Pirineos, debido a la
presencia de los picos de piedra caliza que lo delimitan: las agujas Ansabére,
la Mesa de los Tres Reyes o los Órganos de Camplong. Las laderas boscosas de las
laderas de las montañas del Circo se tiñen de colores, y el contraste con el
verde de los prados y los helechos y el gris de la roca caliza componen un paisaje
de una belleza insuperable. El árbol predominante es el haya, que forma espesos
y vastos bosques.
https://www.youtube.com/watch?v=60usODmmjj8
Ruta embalse de La Sarra
al refugio de Respomuso. Sallent de Gállego. Valle de Tena. Huesca.
Itinerario de gran belleza, que parte del embalse de La
Sarra (Sallent de Gállego), por sendero
perteneciente a la ruta GR-11, fácil, bien definido y en buen estado que
asciende a lo largo de todo su recorrido siguiendo en paralelo el curso del río
Aguas Limpias. A lo largo de la ascensión nos encontraremos con numerosas
cascadas, pasaremos un extenso bosque de hayas, la parte del recorrido más
interesante para un Baño de Bosque (antes hay algunas pronunciadas subidas),
hasta cruzar el profundo congosto creado por el barranco de Aguas Limpias en el
Paso del Onso.
https://www.youtube.com/watch?v=Z5eJJ8VGTWk
Bosque de las hayas. Candanchú-Somport.
El bosque de las hayas es un
misterioso bosque encantado que se encuentra entre Candanchú y El
Valle del Aspe, en el corazón del Parc national des Pyrénées, a 1600 metros de
altitud. En la parte francesa, el Espace Somport cuenta con varias pistas de
esquí nórdico con distintos itinerarios que recorren un entorno espectacular,
atravesando bosques de hayas y espacios abiertos, disfrutando de espléndidas
vistas de algunas de las cumbres más reconocibles del relieve de los Pirineos
franceses y españoles.
https://www.youtube.com/watch?v=rGnyFfWoJRM
Bosque de Salenques. Ribagorza.
Huesca.
El Bosque de Salenques se ubica en el extremo más
oriental del parque Natural Posets-Maladeta. El hayedo del barranco de
Salenques es uno de los hayedos de mayor interés del Pirineo Aragonés y uno de
los más grandes del país. La ruta se adentra en un bosque frondoso mixto, donde
el hayedo le va ganando terreno el pino silvestre, al abeto y al pino negro. El
camino discurre siguiendo el río Salenques, cuyas frías aguas provienen del
deshielo del glaciar del Aneto, adentrándose en el hayedo, donde se podrán
observar, a lo largo de todo el recorrido grandes saltos de agua.